PAREN LAS ROTATIVAS: MARADONA AMAGA CON SER TERRENAL.

Noticias | Pipo Rossi | 06-03-2010

Asistimos al primer acto que puede leerse de modo positivo desde que Maradona asumió como técnico del seleccionado argentino de fútbol.

Maradona asume que su equipo, el seleccionado, es un equipo chico.

Asume, el DT, que el mejor jugador del mundo, Messi, lo es cuando se pone la camiseta del Barça. Allá sí. Acá se lo sigue esperando.

El petit-blog no está en condiciones de auscultar la cabeza de Messi.

Qué pasa en el recóndito cerebro del jugador que allá brilla, o se suelta, o se integra, o es felíz, o hace goles decisivos, o consigue desmarcarse, o tira paredes con sus compañeros, o (Ud. tiene la posibilidad de agregar los items que considere necesarios), y aquí no, es inexplicable para este escriba.

Una batería de psicólogos o psiquiatras, o la mamá, la novia, el papá, el tío y la mar en coche incluida la religión o las creencias pueden ofrecerle, quizá, alguna respuesta al atribulado catalán de sangre rosarina.

Hay algo que va quedando claro: no será el “ungido” por Maradona para estar al mando del proyecto.

Maradona confía, antes bien, en Mascherano, en la Bruja Verón, en el impresentable Heinze, antes de darle la capitanía y con ella la representatividad a Lionel Messi.

Esto se ha hecho particularmente perceptible de Diciembre para acá, cuando Messi viajó desde Oriente para estar presente en Catalunya y llegó solo hasta la habitación del DT para pegar la vuelta tras la negativa a su pedido de ser el Capitán.

No será el ungido Messi.

Será complemento del equipo argentino a caballo de su propia fortaleza mental o no será nada.

Pero volviendo al punto de partida: Maradona se ha “humanizado”. Ha bajado a la tierra. Ha advertido que tiene un equipo chiquito, al que no le sobra nada, excepto dudas en defensa.

Por eso habla del “cero en el arco propio”.

Ni la filosofía de Menotti del 78, ni la de Bilardo en el 86: la de Italia 90; nos metemos atrás e intentamos ganar de contragolpe.

¿Exquisiteces?, ¿buena técnica?, ¿caños?. Primero a asegurar el cero en el arco propio, luego a ver si se puede ganar y después dispondremos de la eternidad misma para sacar conclusiones respecto de las calidades del juego.

Pero se ha asumido como pobre, periférico, dependiente, pequeño, equipo chico. La Argentina de Maradona es un equipo chico que deberá pelear por la superviviencia en Sudáfrica. Que deberá parir cada partido. Que deberá ir de menor a mayor.

No es poco. Mirarse al espejo y ver la realidad. Sin distorsiones. Sin demagogia. Sin soberbia.

Es lo que ha hecho Maradona. 

Volverse realista y terrenal.

Puede ser el punto de partido a, efectivamente, hacer un buen mundial.

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