“MOU” Y LA LECCIÓN DEL INTER CAMPEÓN. Vergüenza “Pincha” (no sabemos perder, miremos al Bayern). Milito quedaba “arafue” de no mediar la orden de Julio Humberto I de Viamonte. Argentina CANDIDATO.

Noticias | Pipo Rossi | 23-05-2010

Si Argentina consigue la convicción defensiva y la confiabilidad de los equipos que conduce Mourinho, podemos acrecentar nuestra idea de volver a ganar una copa del mundo.
En una sola jugada quedó desacomodado el Inter en sus 90 minutos finales contra el Bayern. Fue al minuto de comenzado el segundo tiempo cuando Julio César se quedó con un mano a mano.
El Inter defiende como defendían los equipos de Bianchi. Aquel Vélez, que tampoco pasó la mitad de la cancha en el Morumbí, y se quedó con los penales en la final de la Copa (creo que con el San Pablo), y como todas las versiones de Boca, incluida la nada sutil (pecaminosa para el “Menottismo Ilustrado”) de no doble, sino triple cinco.
Cómo un equipo que tiene individualidades como Maicon, Zanetti, Cambiasso, Samy E eto, el holandés Snajder (no estoy seguro de que se escriba asì, pero no tengo ganas de verificarlo, suena así, “sifisant”, on francés); con la potencia goleadora de Diego (“el Diego de la gente” le dijo Mariano en la transmi de Fox que tuvo en éste y otro detalle mientras elogiaba a Cambiasso “a algunos jugadores hay que verlos en la cancha, no en el living”, teléfono para el barbado conductor) Milito y con un tècnico capaz de convencer a estrellas absolutas como el camerunès que solía jugar de 9, convencerlo de ideas como transformarse por ejemplo, literalmente, en un marcador lateral bis cuando hace falta o resignar su posición natural, es decir, el detrimento personal en aras de la mejora colectiva (Milito queda casi siempre de 9 y Samy a un lado o al otro); ¿cómo un equipo asì?, me pregunto, que le hace 3 (t-r-e-s) goles en el partido de ida al Barça, el mejor equipo de los ùltimos años del mundo, y le clausura todos los caminos en el partido de vuelta, elimándolo en el Nou Camp, ¿cómo, insisto, puede ser considerado “despreciable”?
El grupo de jeropas ilustrados que adhiere al menottismo se come de a cinco goles en su propio campo al tiempo que Mou lleva ocho años (ocho años, casi los mismos que River lleva haciendo “sapo” en el ámbito internacional), sin perder como local. Ora con el Chelsea, ora con el Inter.
Pero el sucesor de GOFA (Gran Oráculo del Fùtbol Argentino), y sus adláteres llenos de envidia y resentimiento, plantean: “son horribles”.
Mueven a risa.
Pero allá ellos.
Tienen todo el derecho del mundo a pensar y opinar. La sospecha es que lo hacen, como dijo Verón, desde el lugar del que se queda adentro con la frustración de no haber podido ganar algo importante. O algo, al menos, aunque sea menos importante. “La tienen adentro”, diría el obeso impostor.
Si Argentina consigue un funcionamiento colectivo parecido al del Inter, repito, puede que se vuelva merecedor del màximo halago en Sudáfrica.
Tiene con què (jugadores).
La otra parte de la conducción es la que está en duda.
La que eligió a Garcé por encima de Zanetti.
“Son decisiones”.
O que estuvo a punto de desbarrancar poniendo a otro “cómplice” (Lavezzi) en lugar de Milito.
Lo frenó Grondona.
Lo confesó Maradona al final de esa tarde en la que entregó los 23 nombres, a bordo de su minicuper: “al que más me costó sacar fue a Lavezzi”.
Es que no lo sacó él.
Lo sacó Julio.
Cosa que jamás se admitirà en público, como corresponde.
Milito, igual que Cambiasso y Zanetti, estaba afuera del mundial 72 horas antes de producir la más fenomenal actuación de su vida en el Bernabeu.
Tanto Garcé como el Pocho Lavezzi tienen un perfil que se entiende a la perfección con el tècnico. Será por la profundidad del pensamiento?. O por su apego al deconocimiento de las normas?.
No Cambiasso, menos Zanetti (serio, responsable, al mando de una fundación que se ocupa de los pibes sin posibilidades, tipo de irreprochable conducta DENTRO y FUERA de la cancha: nadie más alejado al “modelo” Maradona que Zanetti), y tampoco Milito, preferido de Messi (por encima de Higuain y Tévez).
“Lo veo FRÁGIL”, le dijo Maradona a Niembro a propòsito de Diego Milito.
“Al que más me costó sacar fue a Lavezzi”, despuès de la lista.
En medio, Julio tachó y agregó, de puño y letra.
Luego el paso a las computadoras borró todo registro de la “intervención”.
La otra imposición fue Palermo, pero sin resistencia del “conductor”.
Es inminente.
Estamos casi con un piè en el avión.

VERÓN, VERÓN…
El “Pincha” se quedó afuera por el irredento idiotismo de un grupo que le llenó el área chica de humo a Orión. Just in Argentina.
Los hinchas del equipo local, que ganaba bien y se clasificaba para las semis de la Copa, conspiraron contra las posibilidades propias y… dejaron afuera a Estudiantes.
Quizá con buena luz, tampoco Orión conseguía sacarle esa pelota a Giuliano.
Pero es algo que no podremos saber jamás.
Apostó a los dos frentes Sabella (¿ó fue Verón?). Porque quien manda es la Bruja. Sabella solo consensúa. Y saben què?. Creo que está bien. Apostaron a los dos frentes y no les dió el físico. Se notó. Aunque también hubo “equívocos populares” (ya mencionados), y errores puntualmente personales (Verón en la expulsión con Central) y el escándalo post-eliminación.
El caso Verón-Sabella-Estudiantes, es análogo al de Boca y al de todos aquellos equipos en los cuales haya lìderes de ese pinè. Del mismo modo en Boca hay que consensuar con Riquelme por encima de todo y, quizá con Palermo. ¿Qué creen ustedes que habrá de hacer el genial Bichi Borghi (ese sí, genial como futbolista, y genial como conductor… allí sí se “vió” la mano del que conduce, en Argentinos digo) respecto de este tema?.
Lo imperdonable es lo de Desábato.
Le sale el pendenciero “nac & pop” que tanto nos enorgullece.
Digámoslo claramente: somos horribles (no quiero ponerme en el púlpito), cuando perdemos.
Había que bancarla.
En lugar de cabecer a Abbondanzieri de atràs, había que ir a decirle a los que prendieron bengalas: “oigan, idiotas, nos acaban de dejar afuera”.

EL CABEZÓN, EL CABEZÓN…
Van Gaal no fue campeón del mundo como jugador.
Mou tampoco.
Arrigo Sachi menos. Ni siquiera fue jugador. O si lo fue, como le dije al pobre Oscar, lo fue de un equipo como River Plate de Bell Ville, en cuya primera jugué en el año 78, antes de cumplir los 15. Liga del interior del Interior. Para el Bell jugaba la “Quecona” Merlini, el diez tapado eternamente por el Bocha en Independiente. Él, Quecona, era un crack. Yo, un cuatro que le pegaba hasta a la madre. Él siguió jugando, yo me fui a la Universidad. “Son decisiones”.
River de Bell Ville juega con la camiseta de Boca. Es un caso único en la Argentina y, supongo, en el mundo: llamarse de una forma y vestir con los colores de su contrario.
La historia está relatada en un viejo Gráfico. Mitad de los fundadores eran de uno y mitad del otro equipo de la Capital. Allanaron las diferencias de ese modo.
Sigo.
El pobre Oscar fue campeón de todo, como jugador.
Es la prueba viviente de que una cosa (ser un fabuloso futbolista), no habilita, automáticamente, a serlo como entrenador.
Ruggeri fue un fiasco como entrenador.
Y ha quedado afuera.
Y por eso está dolido.
Y dice cualquier cosa.
Pobre.
La tiene (a la frustración de ya no ser), adentro.
Pero no me digan que no resulta divertido. Porque si algo asegura este cuerpo tècnico, del que Ruggeri es “ayudante de campo moral”, es el entretenimiento.

ARGENTINA, a pesar de Todo (s) los que Conducen (de afuera), es Candidato.

Noticias | Pipo Rossi | 20-05-2010

LA SANGRE no llegó a río. Maradona incluyó a Milito en la lista mundial. Se convenció o lo convencieron, finalmente, de que era una locura dejarlo afuera.
Atrás han quedado las especulaciones.
¿Atrás han quedado las especulaciones?
De hecho no.
El programa en Del Plata abre hoy (dia post-oficialización de la lista), charlando con Antonio Mohamed a propòsito del GRAN TAPADO que tuvo la lista: el Chino Garcé.
La explicación que parecen encontrar está en sus dotes en el vestuario.
También se habla de su “ser tiempista”, o de sus capacidades para anular al jugador más alto de los rivales que enfrenta.
Quizá nos llevemos una inmejorable sorpresa durante el mundial.
Ojalá.
Quizá Garcé explota, como Messi.
Existe, efectivamente, un plan para jugar el mundial, a caballo de los nombres que acaba de confirmar Maradona.
Un plan simple.
Si el sábado próximo en Madrid Zanetti (16 años de titular, capitán desde el 98, 12 títulos) y Cambiasso (desde que llegó en el 2004 salió siempre campeón), la rompen y ganan; repito: la rompen y ganan, porque pueden romperla pero si pierden, quedará en la nebulosa la discusión, si salen campeones de Europa, acaso contribuyan un poquito a la discusión.
Pero volviendo al plan simple.
Una defensa férrea, férrea. Defensor que pasa la mitad de la cancha cae en un foso; una mitad de la cancha bien equilibrada; mucha batalla, mucho sacrificio pero mucha tècnica. Tècnica y batalle en dosis exactas.
Y arriba Argentina tiene a Messi.
A Milito.
A Higuain.
A Téves.
Tiene también al yerno, es verdad.
Pero cabe suponer que el yerno no será primera alternativa. Antes bien, pareciera que incluso Palermo estará entre las prioridades, si de milagro se necesita.
Argentina tiene un poderío ofensivo en teoría, que nadie posee. Ni siquiera Brasil con Robinho, Nilmar, Luis Fabiano y Grafitte, ni España, con NAVAS, silva, TORRES, Llorente, PEDRO y Mata.
Ellos (los más candidatos España y Brasil, NO TIENEN lo que tiene Argentina).
Entonces…cabe suponer, cabe afirmar, que Argentina es candidato.

GRACIAS BICHI, GRACIAS ARGENTINOS! (Gracias “Pincha”, gracias “Tomba” y gracias también Independiente.

Noticias | Pipo Rossi | 16-05-2010

El campeonato terminó de la mejor manera posible. Salvo, claro, la estupidez de los estúpidos (que terminan reventados a palos por la Policía y muertos de frío por el agua, pero dejando claro que son bien “machos”, che…).
El campeonato terminó con Central ganándole un punto al Pincha Corazón que, a la postre, le costó el campeonato a los de Sabella. Así de contundente fue ese empate de visitante logrado por los rosarinos que habrán de verse las caras ahora con All Boys, que la Bruja tomó nota del tamaño macanazo que se había mandado cuando metió ese “brazazo” que no llegó a ser codazo a Rivero en una jugada intrascendente.
Está claro que Estudiantes, tremendo equipo, pudo darse el lujo de prescindir de su jugador fetiche para entregar una clase de eficacia en el cementerio de los elefantes.
Boselli que terminó goleador, apareció en el último partido aunque su tríada personal terminara sirviendo solo para festejar el segundo puesto.
La fiesta estuvo en Parque Patricios y sigue en La Paternal.
El “Bichi” supo construir un equipo -cuarto duro, cuarto confiable, cuarto efectivo, y cuarto vistozo- impecable. Que perdió solo dos partidos: con los mendocinos y con los de Falcioni, el más efectivo de la temporada.
Pero ganó los que tenía que ganar. Ganó dos finales que, con toda certeza, lo despositan en la historia: ese 4-3 con Independiente y el último, aún con nervios, aún tirado atrás, aún enfrentando el temor que significa estar tan cerca de la Gloria.
El “Bichi” Borghi desdramatiza.
Pero desdramatiza en serio.
Con las palagras y con LOS HECHOS.
No hay “verso” en Borghi.
Cuando le dice a Pavlovich ¿”tenés ganas de jugar”?, y le arranca una carcajada un instante antes de que el ex Ñuls juegue, quizá los próximos 15 minutos más importantes (en su top-five personal), de su vida en una cancha de fùtbol. Entra con la sonrisa de oreja a oreja.
Desdramatiza el Bichi cuando dice: “si quiero huevos pongo 11 gallinas”.
Y no se desdice en los hechos.
No termina a puteada limpia contra adversarios, árbitros, hinchas de otros equipos, o jueces de línea.
O sea, lo que dice, lo hace.
O al menos lo intenta.
O, finalmente, se queda “chito” la boca y se la aguanta.
Mezcla en dosis parecidas talento con esfuerzo en su equipo. El “colectivo” es siempre más importante que el “individual” en su tesis de juego.
Por eso es tan importante el negro Sabia revoleando un adversario como entrando con pelota y todo al área y arco contrario, de bestia nomás.
Por eso es capaz de convencer a Oberman de que aporte como un extraño “carrilero”, ora por izquierda, ora por derecha o que juegue de “siete” llegado el caso.
Por eso es capaz (“locura” lo llamó Calderón), de convencer al dolido veterano de que se retire en la cancha. Y “Caldera” juega -y gana- “Su” campeonato.
Por eso el Chuco Sosa se cansa de hacer goles de todos los colores, en todos los partidos importantes y, además, corre a los adversarios.
Defiende, el Chuco.
Todo eso produce el Bichi, luego de ganar 4 (cuatro, c-u-a-t-r-o) campeonato en Chile como tècnico.
Sin declamar que el juega “el fútbol que le gusta a la gente”.
Juega el fùtbol que puede, con la estrategia que el partido requiere, con los hombres que dispone, poniendo el esfuerzo al servicio del talento y viceversa.
Esto, que parece un juego de palabras, es lo que se ve en el equipo de Borghi.
En éste Argentinos. Repase: el esfuerzo al servicio del talento y el talento al servicio del esfuerzo.
No es cháchara.
Es fùtbol.
No es discurso.
Es juego.
No se trata de palabrerío que las puteadas terminan arrasando.
Son puntos.
De local (contra Boca ó Independiente), ó de visitante (contra Estudiantes, Central, o Huracàn).
Son finales ganadas.
Son campeonatos ganados.
Qué placer poder salurdar a éste Argentinos Campeón.
Qué placer poder decir: Bichi, te lo ganaste en buena ley.
Y gracias por semejante humor en los momentos límites.
El fùtbol en serio -no el fulbito declamado- te lo agradece.

MARADONA, “partero” del Poder (con mayúsculas) de Grondona. GRONDONA (padre e hijo-s), “parteros” de Diego, Gran DT. Messi, en manos del Neo-conductor Verón. La lista: “agua tibia”.

Noticias | Pipo Rossi | 13-05-2010

Aclaremos una pequeña cuestión de entrada. Grondona le debe su inmenso poder a Diego Maradona de modo principal. Hubiese sido muy complejo para Julio Humberto I de Viamonte, permanecer en lo más alto del Poder del Fútbol, y por ende, en lo alto del Poder Político en la Argentina, si Maradona no encabezaba el gran triunfo del 86, y el subcampeonato del 90, en Italia (haremos, más abajo, para el que quiera quedarse un ratito más, un little flash-back de esos buenos no tan viejos tiempos).
Grondona es el último sobreviviente que queda en piè (con el poder vivito y coleando), que comenzó a mandar durante la Dictadura.
Curiosamente o paradójicamente, o para nada ambas cosas, el Gobierno de CFK, aplica al negociar con él, la “doctrina Solá”, esto es, hacerse el boludo.
Grondona sobrevivió a todo, hasta ahora.
6, 7, 8, el programa que desde la tevé pública nos cuenta las costillas a todos los que andamos por el mundo, obvia, por obvias razones, a algunos periodistas deportivos y a Julio Humberto, the boss.
De no ser por Maradona, Alfonsín primero, y Carlitos el riojano, se hubieran deglutido a Julito.
Pero apareció Diego. Diego, primero que Bilardo.
Diego fue, claramente, más importante que Bilardo desde dentro de la cancha, que el Narigón desde fuera de la línea de cal. Ese es, para mí al menos, el orden de los factores. El producto final es conocido.
Y hubo, claro, un equipo. Un equipo que “apareció” durante la disputa del campeonato. No antes.
Éste es el detalle que Maradona piensa, cual fetiche.
Encontrar el equipo a partir del partido con Nigeria.
Ya está claro el “perfil” del equipo. Veremos qué resultado da. La “polémica” se relaciona más con el dolor de los que quedaron en el camino (Le Cocó y su cuerpo tècnico) que a los nombres.
Cambiasso y Zanetti como únicos “reclamables”.
Poquito, si uno lo compara con nombres de otro tiempo: Ramón, el mismo Diego en el 78, Caniggia, Verón, Riquelme, o Redondo, según la subjetiva mirada de Passarella, Bielsa el Loco del Campo, Pékerman, o Bilardo mismo.
No hay polémica en relación con los nombres.
La habrá, seguramente, con el devenir del juego.
Será tarea de otros, recopilar testimonios de la historia que condujo a Maradona como tècnico.
Se ha contado en éstas páginas.
Se ha contado en la web de Fox.
Se ha cronicado en c5, en Fox tv, o en Radio del Plata.
Comienza a aparecer el testimonio (y la contradicción de intereses y pareceres) de los propios protagonistas.
Imperdible Román cuando dice “ojalá no me obliguen a contar la verdad” (“su” verdad, respecto del seleccionado).
Volviendo al pàrrafo inicial para continuar charlando de aquel pedido hecho dos columnas atrás antes de la irrupción de Le Coquito (con todo afecto, Alfito Basile), Grondona es deudor de Maradona. Y Maradona también es deudor de Grondona.
Uno ha sido funcional a los intereses del otro y viceversa.
En medio del “cambalache futbolero”, están los jugadores. Del mismo modo que observo que Cappa fue más importante que el grupito de pibes y no tan pibes de Huracàn que terminaron segundos detràs de Vélez, creo que Messi, Higuain, Milito y Verón (por nombrar a solo cuatro), serán más importantes que Maradona si la cosa sale bien en el mundial.
Estoy convencido (salvo que los hechos, allá, me demuestren lo contrario), que de conseguirse algo (el título, ojalá por los hinchas argentinos), será “a pesar de Maradona” y no gracias a él.
No habrá que como un dato menor, la “logística” de Julito.
La próximo es un flasback de Italia 90, la última vez que hubo teléfono gratis desde un mundial.

LE COQUITO, Diego, los “conspiradores” y todos los demás.

Noticias | Pipo Rossi | 11-05-2010

A ver: nunca es triste la verdad, lo que no tiene es remedio.
Me dice el compañero Doman si es “oportuna” la declaración de Alfito (Le Coquito) Basile.
¿Hacía falta?
¿Era necesario?
¿Es el momento?.
Hace unos días le pregunté a Marcelo Gantman si podía “colgar” una opiniòn de su blog respecto de Cappa (el tema era medio viejo, pero aproveché consultarlo porque estaba en pleno debate la “cuestión Dubai”, verdadero motivo de mi meil a Marcelo); además de “prestarme” el texto con toda generosidad, me dió un título descriptivo del modo de relacionarse que tienen los protagonistas en torno al seleccionado: y cuando digo todos, digo TODOS. Los dirigentes, los hijos, el Cuerpo Técnico. “El caos cómo método”, me dijo Marcelo.
El caos como método.
Recordé haber utilizado “la especulación cómo método” en relación a algunos planteos futboleros de otros tiempos (quizá el Boca de Bianchi, quizá alguno de los dirigidos por Mourinho); pero lo cierto es que el “affaire Dubai”, sumado a todo lo desandado por Basile, Diego and demais, dejaba al pelo aquello de “el caos cómo método”.
Volviendo a la oportunidad de lo expresado por Le Coquito en Twitter, su dolor de hijo, digamos.
Hice lo elemental: llamarlo y consultarle si éra él ese “Alfio Basile Jr”, o si alguien se había apoderado de su identidad.
Ratificó, salió al aire y dijo, con voz presente.
Y eso es todo.
Nada grave más allá de los analísis.
Podemos hacer cualquier cosa con el pasado, excepto cambiarlo. Y si para Basile y Cía, incluyendo el dolor de su hijo, el pasado incluye una “conspiración”, no habrá oro en el mundo capaz de quitar esa sensación.
Hace bien Maradona en contestar lo que contestó.
Acaso porque el deté lo hace en el marco de lo que pedimos hace apenas una semanita, en relación a la cuestión Dubai: ocuparse del seleccionado y del equipo, que lo que se viene no es ni más ni menos que la posibilidad de ser, otra vez, campeones.
Pero nadie puede impedir el derecho al decir.
Ni a Maradona.
Ni a Basile.
Ni a Le Coquito.

DIEGO, en serio, RELÁJESE Y GOCE.

Noticias | Pipo Rossi | 06-05-2010

Maradona pare, afloje.
Su siempre violentado Julio Grondona lo puso al mando, lo “resucitó” su violentado Grondona.
Relájese, dirija, y gane el mundial.
Le van a llover los contratos. Y agradezca que lo suyo no se parece, ES un milagro.
Pare con la histeria Diego.
En serio. Sabemos que su ex mujer, que sigue velando por Ud., por sus intereses comerciales, le había conseguido un contacto maravilloso en Dubai, para jugar ese partidito.
Quinientos mil dólares (ahora, previo al juego) y “Clínicas” en las que Ud. será un verdadero Dr. en Fútbol, después del mundial seguirán vigentes si Verón, Messi y el resto de la muchachada no son malogrados por su malhumor, por su soberbia, por su, al fin, tontería.
Además de los 350.000 de la moneda norteamericana para el Cuerpo Técnico y la empresa Santa Mónica, acercada por su gente y la organización que comanda el hermano de Heinze, algo parecido a su representante, más su ex, más su mano derecha Alejo Mancuso.
En lugar de enojarse con Grondona, sea agradecido. Grondona, el violentado siempre por Ud., Bilardo, reducido a un 4 de copas por Ud, son los tipos a los que más le debe.
¿Lo tiene claro a esto, Diego?
En lugar de aflojarse, de sonreír, de planificar con los muchachos lo que puede ser otra verdadera maravilla, un negoción genial para Uds, y una alegría inconmensurable para millones de argentinos que no llegan a fin de mes, usted se pone como una loca histérica porque le bajaron el partido con Dubai que le organizó La Claudia.
Pare Diego.
Afloje.
Relájese.
Goce.
Disfrute.
Tiene tarea por delante.
Tiene a la mejor versión de Messi.
Tiene a Verón, conductor de conductores.
Tiene a Julio Humberto I por arriba.
Al narigón Bilardo por debajo, por el costado, por donde quiera.
Tiene a un pueblo futbolero y hasta una iglesia.
Todos a su entera disposición.
Todos poniendo la mejor cara y lo mejor de sí para que Ud, no se auto-aniquile.
Y para que, como dijo alguno, “el mito no baje a la tierra”.
Pero hay una parte que la hace Ud. ó no la hace nadie, Diego.
Baje. Afloje. Disfrute. Crease a Ud. mismo cuando declama acerca de la camiseta del seleccionado, ese bien inapreciable para Ud, por encima de cualquiera.
Y olvídese de Dubai. Gane el mundial y se hartará de ir a Dubai.
Los hinchas del seleccionado esperan de Ud grandeza y heroismo, inteligencia y compromiso.
Los negocitos menores son solo eso, negocitos menores y, le garanto, no quedan en la historia.

LA ILUSIÓN PERDIDA DE LA “MESSI-DEPENDENCIA” EN EL PRÓXIMO MUNDIAL. Mourinho se suma a la lista que habrá que agradecer si la vida nos ríe y canta en Sudáfrica.

Noticias | Pipo Rossi | 30-04-2010

Ésto se juega por puntos.

Ésto se juega por plata.

Ésto se juega para ganar. También para “gustar”. Pero aquí nos adentramos en problema irresoluble. El marcaje que hizo durante los 180 minutos que duró la semifinale entre el Inter y el Barça la muchachada dirigida por el portugues, merece un cerrado aplauso.

Como así tambiénl las jugadas de contra-ataque que posibilitaron sacar una ventaja que fue, al final, indescontable para los  de Pep Guardiola.

La felicidad que se vió entre los hinchas del Inter en la bellísima Milan, intuyo, que significa que el equipo “gustó”. En todo caso, lo que gustó fue el modo en el que se dispuso a jugar el segundo partido luego de haber ganado claramente el primero.

Había que ser más fuerte desde el punto de vista mental, que desde lo tècnico.

Fue claramente más importante que Milito y E eto no perdieran nunca de vista que lo primero era el marcaje, a cualquier taco, rabona, pared y toda la lista de exquisiteces que suelen emocionar.

Borraron a Messi.

Y he aquí la cuestión que nos interesa.

Cómo lo borraron.

Cómo lo tomaron en los distintos sectores de la cancha.

En cuántas partes fue necesario dividir el terreno para que Cambiasso, Zanetti, Lucio, Maicon o Samuel, impidieran los movimientos con tiempo y espacio de Messi.

Es sobre lo cual deberá trabajar Maradona.

Crearle elementos a Messi, a sus alrededores, en los cuales pueda hacer las descargas del balón. Con los laterales, con los volantes laterales, con los enganches que elija y lleve y, finalmente, con los delanteros que decida jugar el entrenador. Sean dos o tres, con Messi retrasado.

Pero vino bien el hecho Inter-Barça.

Messi concluirá sus obligaciones el 16 de Mayo, junto con la Liga de España y no el 22, en el Bernabeu. Son más días de descanso.

Más días entre algodones.

Más días para, al fin, ensayar movimientos. Aunque la clave esté en la cabeza -inescrutable- del catalán con sangre rosarina al que le aparecen en España, los primeros cuestionamientos.

Porque ésto, se juega por puntos y por guita. Para ganar. Todo lo demás, es sanata. Linda. Exquisita. Bien escrita. Poética. Pero sanata.

TORNEOS, CLARÍN, LOS “escraches” EN PLAZA DE MAYO y todos nosotros.

Noticias | Pipo Rossi | 24-04-2010

Torneos no es dueño de canales de Televisión. Ni en la Capital Federal ni en el  interior.

Torneos no es dueño de sistemas de Cable. Ni en Capital Federal ni en ciudades del interior del país. Tampoco en el exterior.

Torneos no posee radios. Ni en la Capital Federal. Ni en el interior del país.

Torneos, Torneos y Competencias, no tiene diarios. No posee, Torneos, ni el diario de mayor penetración y venta de la República Argentina, uno de los principales de habla hispana, ni tampoco el principal diario de la segunda ciudad en importancia de la Argentina: La Voz del Interior en Córdoba. Solo para poner un ejemplo.

O sea, Torneos y Competencias, NO ES Clarín, dueño sí, de todo señalado anteriormente: Derechos + Cables + Señales de Cable + Canales de Aire + Diarios + Radios + Productoras de Tv (30% Ideas del Sur). Contundente, ¿verdad?

Torneos es, apenas,  una Productora de Televisión que posee Derechos de certámenes de fútbol.

Un socio menor del Grupo Clarín. Muy menor. Ó lo era en la época de compartir derechos del fútbol argentino, hasta que Julio, alias, “el que avisa no traiciona”, arregló con Cristina y dejó tumba culito al Grupo.

Clarín absorbió a Torneos en TyC Sports. Cuando nació, era 50% propiedad de Clarín, 50% propiedad de Avila-Nofal (Luis, recientemente desaparecido). Unos pocos meses después, Clarín se quedó con la señal de Cable.

Torneos posee los derechos de la Copa Libertadores de América, de la Copa Sudamericana y de la Champions League.

Una Productora que nació de una idea de su ex dueño y del Dueño del Fútbol en la Argentina: Carlos Ávila y Julio Humberto Grondona.

Clarín ingresa al negocio medio de casualité, en el 91 (estoy escribiendo un libro a propósito de ésta historia, quizá alguna día, vea la luz).

Siento la necesidad de contar-recordar éstas pequeñas cuestiones a partir del enorme cuestionamiento que, por la virulencia de Nèstor K, se abate con más o menos razón, sobre nosotros, los periodistas.

A pesar de que para los que estamos-estuvimos “adentro” de la Productora, el tema resulta muy sencillo de comprender, para el “afuera” es algo más complejo.

Entre otras cosas porque aquellos que han denunciado lo que consideran una estafa en el acuerdo por los derechos del fútbol argentino (Víctor Hugo Morales como abanderado absoluto desde el fondo mismo de los tiempos), hablaron durante muchísimo tiempo de “TORNEOS Y COMPETENCIAS” y no de “CLARÍN”.

Acaso la enorme exposición de Ávila.

Acaso el enorme poder de Clarín, antes de la irrupción del virulento Néstor post-acuerdos con Clarín, tratando de derribar el Imperio.

Lo cierto es que durante una década se habló de la estafa producto del espúreo acuerdo entre Torneos y la AFA, jamás entre Clarín (el Verdadero Imperio) y la AFA.

Entonces, los primeros estigmatizados fuimos nosotros, los periodistas de la Corporación (Torneos).

Nunca contó (o quizá si, no estoy en condiciones de afirmarlo), lo que denunciamos “desde adentro”. Hablo de la cuestión de la credibilidad nuestra. Lo único que nos deja a salvo en todo caso. Nos deja a salvo de nuestra propia conciencia. El “idiotismo rural” al que no le gustamos por la huevada que fuere (raza, color, gustos por tal o cual técnico, estatura), estará en todo su derecho.

Pero desde “adentro” se hicieron todo tipo de denuncias (tengo todo lo publicado a lo largo de años, perfectamente documentado por eso jamás me pudieron ni tan siquiera amenazar con llevarme a juicio).

Los negociados todos los clubes.

Las muertes provocadas por los barras bravas de todos los colores.

Las estafas  en formato de Gerenciamiento.

El hecho de que los presidentes tuvieran testaferros que compraban derechos económicos de futbolistas.

Todo, desde “adentro”, sin que eso significara jamás, sacar pecho por ser “periodista independiente”.

Uno hace lo que puede, lo que quiere, lo que lo deja dormir en paz. Pero no juzga. Al menos éste escriba.

Solo cree en la batalla por la ideología futbolera en todo caso.

A un par de campeonatos del cambio de manos en los Derechos, no parece que la “estafa” del fútbol fuera tal.

Si en cambio ha quedado absolutamente claro que había una posición hiper-dominante del grupo Clarín y de su socio menor Torneos, respecto del fútbol.

Es, en éste sentido, un “clavo” fenomenal para el Estado esto de “el fútbol que pagamos todos”. Es un agujero negro desde el punto de vista de la inversión. Al gobierno le importa poco. Su negocio está en la penetración del “relato”. No en lo que puedan pagar en Europa, por ejemplo, para ver Godoy Cruz contra Argentinos Juniors. Ni siquiera Boca-River.

No se lo venden ni a “magoya”. Pero éste es otro asunto.

Los primeros estigmatizados, les decía,  fuimos nosotros. Aún cuando fuéramos, como éramos allá por el 87-88 cuando entré a la Productora, cinco gatos locos.

Nunca hubo un “escrache” en Plaza de Mayo, off course. Se trata, al fin, de fútbol y de dinero de negocios del fútbol. Un botín menor comparado con los negocios del Estado por el que están luchando hoy por hoy los grupos de poder (Polìticos y Económicos).

Pero hemos sido siempre, los “feos, sucios y malos” de la historia, abochornados incluso por aquellos que, SIEMPRE, formaron parte del estáblishment, aún siendo sus empleados.

Existe un voluminoso caso. Bien gordo, el caso. Tiene un par de capìtulos del libro, el voluminoso.

En una próxima entrega, flasback mediante, voy a contar  como Torneos (sin Derechos y sin estar acreditado, ingresó al mundial de Italia 90: adelanto, fue gracias a los faxes que enviaban colegas bellvillenses del Diario Tribuna). Así fue. Pero ya lo contaré.

Quizá completamente saturado por estar bajo la sospecha y mirada de los “inquisidores” del progresismo periodístico, y viendo que, haga lo que uno haga, en el fútbol nada se modifica, es que me tomé unos cuantos años sabáticos.

Me fui en el 2002.

Sin reclamar nada a cambio. Acaso haya sido un error, si uno advierte que las voces de la transmisión principal del fútbol que pagamos todos se llevaron casi 4 millones de dólares de indemnización sumando los dos juicios de la empresa privada. Ahora facturan al Estado.

Las grandes empresas no resuelven en función de los “afectos”. Lo hacen a partir de los intereses. Lo supe –a medias- al volver.

No obstante, no me arrepiento. Si llegué a Buenos Aires sin conocer a nadie y Torneos me da la posibilidad de laburar, ¿por qué al irme, debía hacerlo controversia mediante?.

Y además, estos ocho años largos de estar “afuera” de Torneos (relacionado muy tangencial aunque orgullosamente por los que publicamos en la web de Fox en donde llevo unos años como columnista), me hicieron comprender que no hay buenos y malos.

Hay buenos que pueden ser muy malos llegado el momento y hay canallas que pueden ser buenos in extremis.

Hay, eso sí, promedios.

Promedios que nos ponen a cada uno al mirarnos al espejo en el lugar exacto que ocupamos a partir de los hechos de nuestra historia.

Esos promedios son observados por todos. Pero inicial e inoxorablemente por nosotros mismos.

Éstos años me mostraron, les decía, con una contundencia incontrastable, que los que uno cree “buenos” pueden ser unos verdaderos mierdas y los que siempre juzgó “malos”, son negociadores pragmáticos. Y hasta buena gente.

Lo que sí, no hay inocentes. Solo boludos.

(…continuará…)

CAPPA, by Sergio Rek. (de nada, Sergio, al contrario. Un placer publicar tu texto en el blog.

Noticias | Pipo Rossi | 21-04-2010

Y acepto lo de infantil.

Puede que sea un reduccionismo extremo. Pero no me quiero adelantar. Que la muchachada que echa un vistazo al blog, lea tu texto. Y, de verdad, mil gracias por enviar la nota.

Ahora sí.

Cappa, by Rek.

Estimado Elio: Gracias por dejarme escribir en tu blog. Mi opinión no coincide con la tuya pero estimo hace estas breves líneas más honestas.

 

No suscribo en (casi) nada el contenido de la nota en lo que concierne a Cappa. Empecemos por donde más me dolería si fuese él. ¿Amigo del poder? Sólo porque lo defienden los colegas que escriben en Olé, Clarín o La Nación. Sin querer molestarte, es un reduccionismo que roza lo infantil estimado colega y amigo. Una cosa es Valdano que defiende los intereses de una industrial pusilánime como el constructor demagogo Florentino Pérez y otra Don Angel a quien no le conozco vínculo con el poder ni con los amigos de el.

 

En la época dictatorial de nuestro ispa las páginas deportivas eran habitualmente un oasis donde refrescarse.  Los pocos “progres” que se quedaron y permanecían vivos en los medios estaban allí (también en Nueva Sion, un semanario judío, Buenos Aires Herald o en la Revista Humor) y lo siguieron estando. En aquella época firmaban en Clarín Pablo Llonto y Alfredo Leuco por ejemplo reconocidos militantes de izquierda. Esa “herencia” ha continuado hasta estos días y es lógico que se defienda a una personalidad de las características de Cappa. Un tipo que, en un fútbol cercano a lo fashion, a lo farandulesco y lo superficial, lleva a sus jugadores al museo de la memoria (la Ex ESMA) para que vean con sus propia mirada los recuerdos que dejó allí el horror dictatorial o les hace visitar escuelas carenciadas y hospitales para que  (los jugadores) puedan ver la realidad que está del otro lado de la burbuja en la que el mundo fútbol mucha veces los introduce. Y de la que son cómplices muchos DT también porque sólo son entrenadores. De docentes poco y nada.

 

Cappa, no es solo militancia  “progre”. Mientras otros entrenadores colocan la estética en su ropa (jeans rotos de 300 dólares, camisas apretadas) Cappa (pero también Sabella, Bielsa, el Tigre Gareca) le dan sencillez a la vestimenta poniendo todo el “lujo” en el juego de sus equipos. Cada uno lo adorna con las joyas que cree conveniente pero la estética está afuera, no en ellos, si a través de sus prédicas. Las que de distinto modo, eso sí, llevan a cabo sus equipos.

 

Hay mucho enemigo filosófico esperando la derrota de Cappa, hay mucho resultadista implorando la muerte del tiki-tiki. Todos queremos arribar a la meta, nadie como vidrio, pero como a Cappa, a mi me sigue importando el camino. A los amigos del éxito, ya sabemos que no. Para ellos sos de acuerdo a cuánto tenés no a qué hiciste para merecerlo.

EL FÙTBOL ARGENTINO QUE ENCONTRARÀ CAPPA. Por Sergio Levinsky.

Noticias | Pipo Rossi | 20-04-2010

Lo que sigue es otra mirada en torno a Angel Cappa. La escribió el colega Sergio Levinsky, tal cual reza el título. Cómo habitualmente me llega por correo la dirección de su blog (www.sergiol-nimasnimenos.blogspot.com), hecho que celebro, le pedí permiso para usar su “original”.

Me autorizó.

Por eso comparto esta otra mirada con los lectores del blog.

Tante grazie Sergio. Aquí va.

Antes: también Sergio Rek,  a quién crucé en los pasillos de Torneos,  me dijo que tenía ganas de ampliar en formato de nota uno de los comentarios que envió motivado por el texto. Cuando la envíe, será publicada por el blog. También Reinaldo Martínez (“me ganaste de mano”, dice Rei en su comentario). Las puertas, perdón, las pàginas, están abiertas.

Abrazo y gracias a todos.

Ahora sí. Al texto de Levinsky.

 

EL FÙTBOL ARGENTINO QUE ENCONTRARÁ CAPPA.

Cuánta pasión por el fútbol debe tener Angel Cappa. Cuánto amor por la pelota debe haber mamado este veterano entrenador y filósofo argentino, residente en Madrid, para pegar la vuelta por segunda vez en poco tiempo, y seguramente desechando varias ofertas, para hacerse cargo de la dirección técnica de un River Plate en bancarrota, y que corre serio peligro de descender por primera vez en su historia, en la próxima temporada. Cuántas veces Cappa habrá cerrado los ojos para no ver todo aquello que rodea a este tenebroso mundo del fútbol argentino, y que seguramente ha conocido en muy buena parte cuando le tocó dirigir a Huracán y estuvo a minutos de salir campeón de no ser por aquel polémico gol de Maxi Moralez en el decisivo partido ante Vélez Sársfield.

Es muy probable que Cappa, si no peca de demasiado ingenuo, sepa muchas de las cosas con las que se enfrentará apenas al dar los primeros pasos. ¿Será capaz de mantener la ética y reflejarlo en los medios, hacerlo público para que los seguidores del fútbol argentino conozcan los entresijos de esta dura realidad?

¿Soportará Cappa, por ejemplo, que River siga transfiriendo al exterior, a un club pequeño de Suiza como el Locarno, a los jóvenes con más futuro, para que luego aparezcan vistiendo los colores de los principales clubes europeos que habrán pagado al mismo Locarno muchísimo más dinero que lo que recibieron los ex millonarios?

¿Aguantará Cappa, por ejemplo, que tras perder tres partidos seguidos –con estos jugadores sería más que probable- se aparezcan por los entrenamientos “Los Borrachos del Tablón” y que con armas de fuego lo amenacen con que si no gana el partido siguiente “será boleta” y que luego, cuando haga (si la hace) la denuncia en la comisaría de la zona, la misma se esfume o que se pierda en los Tribunales sin que haya una causa que termine encarcelando a los violentos?

¿Dirá que no, Cappa, cuando su presidente Daniel Passarella o algunos de sus dirigentes recusen árbitros en la AFA por creer que fueron perjudiciales para el equipo en alguna oportunidad?

¿Aceptará Cappa que su plantel entregue dinero a los barras bravas o participe de actividades de ésta para financiar sus acciones?

¿Estará de acuerdo Cappa con que en el próximo receso tal vez el presidente de la AFA, Julio Grondona, decida eliminar los promedios del descenso para facilitar que el club en el que trabaja se quede en Primera?

¿Soportará Cappa las transmisiones de partidos por televisión en el que un “relator del pueblo” pedirá a grito pelado que los defensores “la revienten” en vez de salir jugando, o que en los medios se repita constantemente que su compatriota Lionel Messi no siente la camiseta de la selección argentina y que sigue sin aportar nada y que no es el mismo del Barcelona?

¿Permanecerá Cappa trabajando en River si por ejemplo varios partidos en los que juegue su equipo no terminan por hechos violentos?

¿Estará a gusto Cappa con que nunca los partidos comiencen a la hora prevista o que los descansos entretiempos sean de cerca de media hora?

¿Dirá algo, Don Angel, a sus dirigidos que durante los partidos reclamen a los árbitros que saquen la tarjeta amarilla o roja a los rivales?

¿Estará contento, Cappa, con que sus jugadores se cuelguen de los alambrados gritando a viva voz un penal?

¿Podrá Cappa tomar distancia de las estériles polémicas sobre si es más importante “jugar bien” o “ganar”?

¿Traerá Cappa aire fresco a este fútbol argentino en derrumbe ético?

¿Podrá sobrevivir Cappa en esta selva?

En todo caso, su apuesta parece arriesgada. Máxime, cuando estaba tan cómodo en Madrid, opinando en los principales medios, muy bien conceptuado, tranquilo, en una sociedad que lo respeta y lo valora.

Cuánto optimismo tiene que albergar Cappa en su interior para creer que puede cambiar algo en este fútbol argentino…