MARADONA, “partero” del Poder (con mayúsculas) de Grondona. GRONDONA (padre e hijo-s), “parteros” de Diego, Gran DT. Messi, en manos del Neo-conductor Verón. La lista: “agua tibia”.

Noticias | Pipo Rossi | 13-05-2010

Aclaremos una pequeña cuestión de entrada. Grondona le debe su inmenso poder a Diego Maradona de modo principal. Hubiese sido muy complejo para Julio Humberto I de Viamonte, permanecer en lo más alto del Poder del Fútbol, y por ende, en lo alto del Poder Político en la Argentina, si Maradona no encabezaba el gran triunfo del 86, y el subcampeonato del 90, en Italia (haremos, más abajo, para el que quiera quedarse un ratito más, un little flash-back de esos buenos no tan viejos tiempos).
Grondona es el último sobreviviente que queda en piè (con el poder vivito y coleando), que comenzó a mandar durante la Dictadura.
Curiosamente o paradójicamente, o para nada ambas cosas, el Gobierno de CFK, aplica al negociar con él, la “doctrina Solá”, esto es, hacerse el boludo.
Grondona sobrevivió a todo, hasta ahora.
6, 7, 8, el programa que desde la tevé pública nos cuenta las costillas a todos los que andamos por el mundo, obvia, por obvias razones, a algunos periodistas deportivos y a Julio Humberto, the boss.
De no ser por Maradona, Alfonsín primero, y Carlitos el riojano, se hubieran deglutido a Julito.
Pero apareció Diego. Diego, primero que Bilardo.
Diego fue, claramente, más importante que Bilardo desde dentro de la cancha, que el Narigón desde fuera de la línea de cal. Ese es, para mí al menos, el orden de los factores. El producto final es conocido.
Y hubo, claro, un equipo. Un equipo que “apareció” durante la disputa del campeonato. No antes.
Éste es el detalle que Maradona piensa, cual fetiche.
Encontrar el equipo a partir del partido con Nigeria.
Ya está claro el “perfil” del equipo. Veremos qué resultado da. La “polémica” se relaciona más con el dolor de los que quedaron en el camino (Le Cocó y su cuerpo tècnico) que a los nombres.
Cambiasso y Zanetti como únicos “reclamables”.
Poquito, si uno lo compara con nombres de otro tiempo: Ramón, el mismo Diego en el 78, Caniggia, Verón, Riquelme, o Redondo, según la subjetiva mirada de Passarella, Bielsa el Loco del Campo, Pékerman, o Bilardo mismo.
No hay polémica en relación con los nombres.
La habrá, seguramente, con el devenir del juego.
Será tarea de otros, recopilar testimonios de la historia que condujo a Maradona como tècnico.
Se ha contado en éstas páginas.
Se ha contado en la web de Fox.
Se ha cronicado en c5, en Fox tv, o en Radio del Plata.
Comienza a aparecer el testimonio (y la contradicción de intereses y pareceres) de los propios protagonistas.
Imperdible Román cuando dice “ojalá no me obliguen a contar la verdad” (“su” verdad, respecto del seleccionado).
Volviendo al pàrrafo inicial para continuar charlando de aquel pedido hecho dos columnas atrás antes de la irrupción de Le Coquito (con todo afecto, Alfito Basile), Grondona es deudor de Maradona. Y Maradona también es deudor de Grondona.
Uno ha sido funcional a los intereses del otro y viceversa.
En medio del “cambalache futbolero”, están los jugadores. Del mismo modo que observo que Cappa fue más importante que el grupito de pibes y no tan pibes de Huracàn que terminaron segundos detràs de Vélez, creo que Messi, Higuain, Milito y Verón (por nombrar a solo cuatro), serán más importantes que Maradona si la cosa sale bien en el mundial.
Estoy convencido (salvo que los hechos, allá, me demuestren lo contrario), que de conseguirse algo (el título, ojalá por los hinchas argentinos), será “a pesar de Maradona” y no gracias a él.
No habrá que como un dato menor, la “logística” de Julito.
La próximo es un flasback de Italia 90, la última vez que hubo teléfono gratis desde un mundial.

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