HINCHADOS UNIDOS VENCEREMOS…(e iremos gratis al mundial)

Noticias | Pipo Rossi | 26-11-2009

Aparece el señor Mallo y nos dice: “no somos una fuerza de choque” y uno se queda pensando: “amigo… ojalá no me toque ser testigo de lo contrario”.

Sigue el señor Mallo declarando: “queremos ser reconocidos como una ONG porque de lo contrario…”, y uno completa el pensamiento “nos van a romper la cabeza a todos…”

Pero -tranquilizador Mallo completa- “iremos a la INADI para denunciar discriminaciòn”.

Ahá… suspiramos.

Y entonces nos quedamos pensando tratando de comprender. “Lo que estos muchahos están diciendo es lo que yo estoy escuchando?, esto es, ellos van a denunciarnos a nosotros (al Estado, en caso de que no se los reconozca como ONG), por discriminarlos”?.

No puede ser, me digo.

Esto es el mundo al revés.

Cómo es que hemos llegado a ésto: que un grupo de barras que aún no se ha “auto-financiado” ¿apretando? planteles y/o dirigentes, se ubique como víctima?

Llama la atención.

Llama la atención?

Ó, tratándose de nuestra Argentina, esto que se prepara es lo más normal dentro de nuestra normal cotidianeidad?.

Los barras bravas no pueden existir sin protección.

Los barras bravas no pueden existir sin protección de la dirigencia de su propio club (omitiéndolos, ocultándolos, contratándolos o empleándolos en blanco, con cuit y aportes jubilatorios).

Los barras bravas no pueden existir sin protección de la dirigencia de su club y de la Seccional  de Policia Federal o Bonaerense, o Cordobesa o Tucumana, que está instalada al frente, a la vuelta, en la otra cuadra de la cancha.

Los barras bravas no pueden existir sin la protección de la dirigencia, que está protegida por la Policía que está protegida por algún miembro (importante en primera, segunda o última instancia), del Poder Judicial.

Los barras bravas no pueden existir sin la protección de la dirigencia, que a su vez está protegida por el Poder policial, dentro del círculo protegido por el Poder Judicial, que descansa o se protege, finalmente, por algún Comisario Polìtico.

Por algún “Poronga”.

Sepan ustedes disculpar por lo soez del lenguaje.

La “línea” estaría constituida, entonces, por barra-dirigente-policia-juez-político.

Es decir, es necesario e imprescindible que alguno de estos factores resista a pertenecer a esta serie de círculos dentro de otros círculos mayores y a la vez, más poderosos.

Si no hay “rebelión” en el sentido de cortar las connivencias, las barras bravas siempre sentiràn que “pertenecen”.

Y, se sabe, “pertenecer, tiene sus privilegios”.

Lo publicado por el periodista Gustavo Grabbia demostrando la convivencia y vinculación entre barras, policías y poder político (y hay dirigentes que estàn o estuvieron en cargos importantìsimos en diferentes clubes para despuès recalar en sucesivos gobiernos locales, provinciales o nacionales), echa por tierra cualquier esperanza de que algo cambie.

Por eso puede causarnos cualquier cosa (enojo, desesperanza, indignción e impotencia) el hecho de que los barras devengan Ongs en la Argentina.

Todo esto, excepto extrañeza.

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