Nadie podrá decirle que no lo intentó.
Ha hecho Ud. Grondona, todo lo que le pidieron y que a su vez, prometió: darle el seleccionado argentino a Maradona.
El “Rolls Royce lleno de polvo”.
Maradona lo chocó de frente.
Ud. Sabe, Grondona, que de no haber mediado lo que muchos desde siempre llaman la “muñeca” suya, Argentina corría serios riesgos de no ir al mundial.
“Ayuda externa” es un eufemismo que remite a la correcta elección de árbitros para los partidos de Argentina como así también, para los encuentros que definían situaciones de los otros que pugnaban por un lugar.
Si Ud decidiera echarlos a todos, tendría, me parece, una aprobación popular como jamás ha tenido, se lo garanto.
Ha tomado Ud. medidas populistas y para los “suyos”: la ruptura del contrato con Clarín (el Imperio en serio) y Torneos (uno de sus socios menores pero con exposición pública extrema gracias a su ex Carlos Ávila), por ejemplo.
Ha sido capaz Ud. de poner patas para arriba el mundo en más de una oportunidad.
Algunos sienten –hoy, un año y pico después, con todos los daños a la vista; cuando fue designado hicieron mutis por el foro- que ha sido un “error” designar a Maradona.
Usted, acaso, lo supo de entrada.
Pero la designación de Maradona era una deuda pendiente con aquel que le permitió ser el “rey del mundo”, cargo del que ud. suele ufanarse.
Y le permitía, de coté, liquidar al soberbio Bianchi, que tantas veces lo ha destratado a Ud y que vino, mansito, a intentar comer de su mano.
“Limpió” a Charles Lucky y al mismo tiempo, le demostró al mundo que Maradona, como tècnico, como eventual lìder de grupo, como entrenador, es, definitivamente, un inútil.
Un señor no útil.
No sirve Maradona como tècnico, salvo que el rol solo sea una sucesión de puestas en escena escandalosas.
Pero de fútbol ni hablemos.
Si hasta Messi parece un tipo hecho, pleno en su madurez, al lado de los impresentables que están al mando. Ni hablar de Verón, cuya verba y decisiones parecen las de un Doctor en Filosofía y Letras comparado con los conductores.
Bilardo ha hecho saber a todos los que quieran oir, que Mancuso está allí solo para hacer negocios y para jugar de “valijero” del DT.
Por eso, estimado Don Julio: échelos.
Sáquelos.
Despìdalos.
Reemplàcelos.
Argentina está repleta de excelentes entrenadores que, con mucha humildad y espìritu de trabajo, estarìan dispuestos a hacerse un lugar en la historia.
Nadie se lo va a reprochar.
Miguel Russo, Ricardo Gareca, América Rubén Gallego, Alejandro Sabella, por nombrarle unos pocos, están en condiciones de ser entrenadores del equipo nacional.
Tiene allí experiencia, capacidad, compromiso con el laburo, seriedad, esto es, todo lo opuesto al circo mediático instalado a partir de la designación del extraordinario futbolista devenido mediático que nunca tomó nota de su condición humana.
Por eso, Grondona, rájelos, échelos, cámbielos.
El pueblo futbolero, se lo agradecerá.

