Passarella cambió figuritas.
Aguillar hacía negocios con Pinas Zahavi y el Locarno de Suiza.
Daniel Alberto, el hombre que dió todas las sensaciones de estar completamente “empastillado” en su floja presentación ante la prensa, los hace con Full Play, propiedad de sus amigos Roberto Cosentino y Hugo Hinkins, “menottistas” e integrantes de la “mesa chica” de toda la vida.
Cosentino era la mano derecha de Passarella en tiempos gloriosos para el káiser cuando dirigía el seleccionado argentino de fùtbol. Lo sigue siendo hoy.
Una primera aproximación que explica la presencia de Rojas, está en la columna J. P. Varsky en la edición del lunes 19 de La Nación cuando entrega detalles de la compra por parte de Full Play del pase del jugador, para desembarcar en River, previa anotación en un club uruguayo Fénix.
Puede suceder también, mera coincidencia o acierto de ojo de buen futbolero, que el tipo juegue bien. Pero no es una condición necesaria. Si es bueno, la “inversión” es segura y millonaria. Pasó con Higuain.
Este mecanismo es el que permite que los dueños de los pases se vuelvan multimillonarios mientras que los clubes que sirven de ”gran vidriera” reciben dos mangos con cincuenta. Es imposible que, por ejemplo, el empresario cordobés “Pinchilón Fonseca” haga un negoción espectacular si no tiene comprado bajo cuerda, obviamente, al presidente “Garcarella” , ó al secretario “Marielovich”, ó a todos los que con mucha alegría pongan la firma a la hora de desprenderse de sus propios futbolistas. Como estamos hablando de millones de dólares y no de monedas, contrario a aquella vieja canción (“ojo que hablo de monedas y no de gruesos billetes” que cantaba el rosarino Baglietto), lo único que sobra para repartir, es guita.
Hay guita y felicidad para todos.
Sólo hay que tener los contactos necesarios. Compramos el pase de un jugador, lo anotamos en un club de cuarta categoría que nos hace la gauchada a cambio de unos pesos, lo ponemos en un club importante (para lo cual hay que tener acceso a los que deciden: los dirigentes), y luego cuando se vende a Europa, el club-vidriera que lo tuvo recibe el diez por ciento del total. El 90 se reparte entre los felices dirigentes y sus amigos y allegados.
Esta es la sospecha-certeza imposible de probar porque en los “pelpas” no figura la guita que se llevan los dirigentes.
Los clubes por su lado, siguen cuesta abajo en su rodada.
Claro que ésto no sucede en todos los clubes. Mientras River deberá ser campeón para evitar el descenso producto de diez años largo de malas administraciones para usar un, digamos, eufemismo, Vélez construyó una Villa Olímpica.
Y tiene que bancarse el Planeta Vélez que la Prensa Monopólica y Oligárquica (Clarín y La Nación), desde su condición de viudas menottistas, devenidas viudas cappitas, le recuerden a cada rato que Brazenas parió el campeonato y no sus jugadores, o el laburo del Flaco Gareca o la fragilidad de las manitos de Monzón.
El verso de Angelito, el Neo Versólogo Menottista, el sucesor del Director Tècnico del Proceso (ver el libro de Juan Gasparini, el mismo que cuenta la historia de los Graiver, aquellos a quienes bajo tortura le hicieron vender Papel Prensa los muy democráticos señores de La Nación y Clarín), el verso de Angelito tiene prensa asegurada.
Además de la propia prosa que descarga con buena verba en su blog, el hombre hace bien las relaciones públicas. Y hay una enorme caterba de huevones que lo escuchan embobados. Es amigo de la Prensa Hegemónica (lo paradójico -quizá no tanto- es que lo hace desde un discurso de “izquierda”), y es amigo de los dueños del asunto. Menotti y Valdano, (dos CEOs del Estáblishment futbolístico desde hace treinta y pico de años el primero, y más de quince el segundo fueron sus mentores).
Cappa es un hombre del Poder, pero declara suelto de cuerpo “yo, que soy hijo de obreros”.
Hay que ver quién lo defiende para saber cuáles son sus verdaderos intereses: si la Sociedad Rural tiene a La Nación, Ambito y Clarín como sus voceros principales, es que deben tener intereses comunes.
Si a Cappita lo defienden El País, Clarín y La Nación, y… debe ser que los representa en sus intereses o que ambos intereses coinciden. No es Cappa, precisamente, un revulsivo de lo establecido.
Aún así, digamos que sino fuera ridículo, sería una tragedia.
Godoy Cruz cometió dos errores defensivos que nunca antes y creo que jamás en lo queda del campeonato, repetirá.
¿Qué dijeron los que escriben en el diario de la Señora que (según todos los aprietes, indicios, encubrimientos y demás buenos gestos), se apropió de hijos de desaparecidos?.
“Estilo Cappa”.
¿Que planteó la Tribuna de Doctrina, el diario de los Mitre?. “Fueron los mejores 30 minutos de los últimos dos campeonatos de River”.
Es joda.
En serio. Es joda.
Pero vivimos en la Argentina estimados. Y aquí todo es posible, hasta que Buzzi, quien dice representar a gente de campo, gente trabajadora, pida un dólar a 4 pesos, cosa que la inmensísima mayoría cobremos sueldos de república bananera. En pesos, obvio, mientras ellos, facturan en dólares. Y tienen a más del 60% de los trabajadores, en negro.
Pero está Angelito entre nosotros, hombre de izquierda che… un motivo de alegría.

