Si no aparece un “Garganta Profunda” con la decisión de plantear y profundizar la denuncia (¿denuncia?) de Cristian Faraoni en relación con una suerte de “apriete” para favorecer a San Lorenzo frente a Atlético Tucumán, la salida silenciosa de Anibal, el estelar y fulgurante Relacionista Público (Retiro Efectivo) que cerró su boca y su celular, pasará a formar parte de la picaresca criolla que habita en Viamonte 1366 bajo la batuta perenne de El Cóndor Julio Humberto I.
Qué convirtió a Faraoni en un cruzado de las grabaciones telefónicas?
Qué fue lo que, efectivamente, convenció a Cristian para tenderle una virulenta cama al “Negro” Hay?
¿Acaso el peso inconmensurable del temor a la verdad?.
¿Fue la conciencia del Cruzado Grabador?
¿Su afán de hacer justicia?
¿Cómo es que no “saltó” antes el tema?
¿Cómo fue que pudo dormir –su conciencia alterada y violentada por las palabras de Anibal: “tranquilo Faraoni, está todo hablado y arreglado”- durante tantos días?
El joven árbitro habló con Miguel Scime, uno de sus superiores después de que resultaran completamente infructuosos sus intentos de contarle sobre sus penurias a Georgie Romo, jefe histórico de los árbitros y amigo de toda la vida de El Cóndor.
“Hablemos con Julio, derecho viejo”, dijo el titular de la Dirección de Formación Arbitral, tras la salida de Elizondo al atribulado –y ¿temeroso?- Cristian.
Entonces lo vieron al Cóndor.
Claro que llevaban consigo la serie completa de “charlas con el Negro Ay!”, que resultaron contundentes para el Supremo.
“Te vas sin abrir la boca”, le fue ordenado al Negro, que mastica su bronca y se siente traicionado.
¿Cuánto será necesario en materia de tarasca para evitar que Ay! Anibal no decida contar sus memorias en un libro, por ejemplo?
¿Cuánto, para que no aparezca, efectivamente un “arrepentido” que vaya a la Justicia Ordinaria con el ánimo de poner todo patas para arriba?
Al momento de escribirse estas líneas es vox pópuli entre todos los involucrados en la familia arbitral que incluye a los dirigentes dentro de la “gran familia” del fútbol que muchos (muchos) partidos están bajo observación.
Hay quienes, en medio de la desesperación, han arrojado sus celulares al Río de La Plata, con la esperanza de ahogar la información “desapareciendo” esos chips.
Un relato fantasioso éste del río. Fantasioso, le digo a mi fuente.
“Creeme” insiste.
Y agrega lo que rápidamente puede constatarse: todos, súbitamente, han dejado de hablar por teléfono, temerosos de que el fenómeno Cristian, pueda repetirse.
Buscan denodadamente en su memoria las conversaciones de los últimos dos-tres meses.
Otros lo que han hecho es destruir las cajas de zapatos, el útil elemento garante de la felicidad.
Cajas de zapatos sin zapatos.
El Misterio de Rodriguez B, el “Comisionista”.
Cuentan también que “R.B, el Comisionista”, se llevó 10 mil “de la moneda norteamericana”, un poco más del diez por ciento de lo que costó el escandaloso final de un juego por todo concepto.
Ochenta mil es la cifra mítica del total.
Quién es Rodriguez B?
Porqué que se ganó 10.000 dólares?
A qué obedece su sobre nombre “el Comisionista”?
Esto recién comienza.
Faraoni guarda silencio.
Ay! Anibal, por ahora, también.
Éste blog promete seguir con ésta zaga, con ésta historieta que aportara a nosotros, entretenimiento e información.
Y a otros, parece, felicidad a largo plazo.

