LA SANGRE no llegó a río. Maradona incluyó a Milito en la lista mundial. Se convenció o lo convencieron, finalmente, de que era una locura dejarlo afuera.
Atrás han quedado las especulaciones.
¿Atrás han quedado las especulaciones?
De hecho no.
El programa en Del Plata abre hoy (dia post-oficialización de la lista), charlando con Antonio Mohamed a propòsito del GRAN TAPADO que tuvo la lista: el Chino Garcé.
La explicación que parecen encontrar está en sus dotes en el vestuario.
También se habla de su “ser tiempista”, o de sus capacidades para anular al jugador más alto de los rivales que enfrenta.
Quizá nos llevemos una inmejorable sorpresa durante el mundial.
Ojalá.
Quizá Garcé explota, como Messi.
Existe, efectivamente, un plan para jugar el mundial, a caballo de los nombres que acaba de confirmar Maradona.
Un plan simple.
Si el sábado próximo en Madrid Zanetti (16 años de titular, capitán desde el 98, 12 títulos) y Cambiasso (desde que llegó en el 2004 salió siempre campeón), la rompen y ganan; repito: la rompen y ganan, porque pueden romperla pero si pierden, quedará en la nebulosa la discusión, si salen campeones de Europa, acaso contribuyan un poquito a la discusión.
Pero volviendo al plan simple.
Una defensa férrea, férrea. Defensor que pasa la mitad de la cancha cae en un foso; una mitad de la cancha bien equilibrada; mucha batalla, mucho sacrificio pero mucha tècnica. Tècnica y batalle en dosis exactas.
Y arriba Argentina tiene a Messi.
A Milito.
A Higuain.
A Téves.
Tiene también al yerno, es verdad.
Pero cabe suponer que el yerno no será primera alternativa. Antes bien, pareciera que incluso Palermo estará entre las prioridades, si de milagro se necesita.
Argentina tiene un poderío ofensivo en teoría, que nadie posee. Ni siquiera Brasil con Robinho, Nilmar, Luis Fabiano y Grafitte, ni España, con NAVAS, silva, TORRES, Llorente, PEDRO y Mata.
Ellos (los más candidatos España y Brasil, NO TIENEN lo que tiene Argentina).
Entonces…cabe suponer, cabe afirmar, que Argentina es candidato.

