JORGE VALDANO ó… un cipayismo poético.

Noticias | Pipo Rossi | 01-05-2013

El ex Gerente de la Multinacional Real Madrid, alguna vez CEO hasta la llegada de Mourinho que le quitó el mando y las decisiones en las compras de futbolistas, sentenció: “la Argentina ha perdido el amor por la pelota”.
Como el hombre usa bien las palabras, siempre del lado políticamente correcto, con el mote de “filósofo” que supo ganarse a caballo de hablar en castellano y editar un librito de cuentos, uno se queda pensando.
¿Argentina, sus equipos, “han perdido el amor por la pelota”?.
¿Ó quién pronuncia éstas palabras, lo hace escamoteando el Interés Económico al que sirve desde hace más de 10 años, con una fruición expresada en castellano exquisito?.
Traigo ésto a propósito del fenomenal juego que entregaron Ñuls y Lacadé en la fecha 11 del campeonato.
Y en nombre de los “humildes” Luna, Riquelme, Mugni, Moreno y Fabianesi, Maxi Rodriguez, Scocco, Paredes, Duvan Zapata, Centurión, Fredes, Lanzini, Olivares (el “Gordo” número 10 de Platense); Lanzini, De Paul, Vietto y me planto.
Futbolistas que antes, durante o después, serán “arrasados” hacia el Poder Económico con la lógica del Poder Económico: la que Valdano defiende con falacias poéticas: “Argentina ha perdido el amor por la pelota”.
Se me ocurre que su definición entrecruza dos aspectos que podrían encuadrarla: la condición de cipayo (elegante al estilo del profesor de Filosofía y Psicopedagogía, descendedor serial Angelito C), y también en la contundencia del cinismo.
Cinismo: “desvergüenza o descaro en el mentir ó en la defensa y práctica de actitudes reprochables”.
Cipayo: ¿les parece copiar y pegar en primer lugar?. Aqui va lo que uno encuentra en el diccionario de preguntas y respuestas: “Un cipayo (en turco, Spahi, deletreado, Sepahi, o Spakh, y en otros idiomas europeos, Sipahi o Espahí) era un miembro de una tropa de caballería de élite incluida dentro de las Seis Divisiones de la Caballería del Imperio otomano y que normalmente procedía del Magreb. El nombre proviene del persa Sepâhi, que significa «soldado». El estatus de los cipayos se asemejaba al de los caballeros europeos medievales. El cipayo era titular de un feudo (timar) concedido directamente por el Sultán Otomano, y tenía derecho a todos los ingresos del mismo a cambio de sus servicios como militar.
Posteriormente, en el Imperio Británico, se conocía como cipayo (que los ingleses también escribieron como sepoy) a un nativo de la India reclutado como soldado al servicio del poder europeo, normalmente del Reino Unido, pero también extendido su uso a los ejércitos coloniales de Francia y Portugal.

Esta última parte me interesa: “un nativo de la India reclutado como soldado al servicio del poder europeo”.
En ésto pienso y en los negocios inmobiliarios que el Psoe y el PP le dieron al Real Madrid durante el 2002, del que Valdano es gozoso partícipe. Licuaron deudas, entrega de tierras, re-valorización de predio deportivo que Franco (el dictador) le regaló en su momento al Madrid, convertidos en emprendimientos mega-millonarios de la burbuja especulativa que acaba de estallarle a España.
El Real Madrid le debe al fisco español (un país que tiene en éste momento más de 6.000.000 de “parados”, ésto es, desocupados, gente sin trabajo), casi 500 millones de euros. Entre los 2 gigantes españoles, superan los 1.000 millones de euros de “bicicleta” (deuda) a Hacienda.
Pero le paga un salario de 20 millones anuales a su entrenador, Mourinho.
Le compra todo, excepto Messi, y lo sostiene durante 3 años.
Ello solo supera al presupuesto en Ñuls en ¿200 veces?.
¿Cuál es la gran diferencia entre el producido futbolístico de Ñuls -hablo del juego, de la idea, del concepto, y también del compromiso, de la entrega, de la generosidad- y el Real?.
¿Falta de amor a la pelota?.
La aseveración de Valdano ¿presupone que CR7 ama más la pelota que el pibe Vietto o que el Nacho Scocco, ó que el Gringo Heize?.

En 2009 el Barça le hizo 4 al Bayern, también por Champions.
Desde ese momento hasta esta semana en la que el tanque alemán puede dejarlo fuera de la final, pasaron 4 años y… ¡240 millones de euros en compra de futbolistas!, incluyendo la aberración deportiva de que si pasan los dos equipos alemanes, las principales figuras del Dortmund (el 9 y el 10, Robert Lewandowski y Mario Götze), ya fueron comprados por el Bayern. Por el “gordito” 10 pagó 40 millones de euros.

¿De qué “pérdida de amor a la pelota” nos habla Valdano?.

Está claro que el fútbol argentino, su organización, su maldita policía, sus delincuentes llamados barra bravas, no puede ni siquiera iniciar una conversación con sus pares europeos en general, cuando se habla de éstos aspectos, los organizativos.
Pero la auto flagelación a la que suele someterse en nombre “del buen gusto” o del “fútbol que le gusta a la gente”, otro invento que gentes que cobran en cajas europeas, merece la pena ser puesto en duda.
Aunque la batalla cultural se pierda por goleada.

Si uno ve lo que son capaces de construir el Tata Martino o el pibe Zubeldía en ¡4 meses! con dos mangos con cincuenta en comparación a los presupuestos de Italia, España, Inglaterra, Francia o Alemania, debiera pensar que no trata de “pérdida de amor por la pelota”, sino claramente, de disponibilidad de medios para aplicar las ideas.
Lo más perverso del “sistema” es que los pibes (Vietto para poner un ejemplo bien tangible del maravilloso 4 a 3), serán llevados en nombre de la libertad y del derecho a elegir trabajo.
¿Cómo hace para competir de igual a igual Racing con el Bayern?
Lo bueno del paso del tiempo, de ésta dialéctica pura, es que suele descorrer los velos y uno se topa con lo que son y lo que representan y defienden, aquellos que usan guantes blancos para asistir a la cena de gala con el Rey.
En el fondo, se trata de serviles.