“Jugar 3 Boca – River en el verano es una estupidez”. Charles Lucky Bianchi, filósofo contemporáneo.

Noticias | Pipo Rossi | 29-01-2013

Les ruego me permitan un pequeño “flash-back”.
Me lo motivó, me llevó hacia él, la frase de Charles Lucky: “es una estupidez”.
Más allá del bien y del mal, el millonario que entrena Boca y cobra 2 palos verdes al año por dirigir un equipo de fútbol, ha sentenciado.
Me ha sonado tan soberbio, más no llamativo.
Imaginen -perdonen si suena a golpe bajo- a un tipo que viaja un par de miles de kms para ir al Malvinas Argentinas, esta noche y que, además, labura todo el año para tomarse unos días.
En fin… quizá suene demagogo. No es lo que pretende.
Solo es reacción ante el tono “cheronca-soberbión” que emana del Virrey, cuyo primer “sapo” fue NO convencer a Roman.
Seamos serios: a Roman no lo convence nadie, excepto él mismo y sus circunstancias.
Pero volvamos a Charles.
Hubo un tiempo en que Carlos Bianchi fue “panelista” de televisión junto a Fernando Niembro en el recordado “Equipo de Primera”, una magnífica idea-realización de Juan Cruz Avila antes del desembarco de Fox Sports producido por Torneos y Competencias, señal exitosa que no para de crecer, cosa que se celebra.
En esos tiempos, cuando el dólar y el peso valían lo mismo, el entrenador de Boca cobraba 50 mil dólares por mes (estamos en el año 98, mundial de Francia, previo a su asunción y exitosísimo paso por Boca, el primero de ellos). Jamás le escuche esbozar una crítica mínima a la organización de los torneos, ni el local, ni mucho menos el de verano. Hablaba, igual que ahora, de la importancia relativa que tienen porque se trata de competencias que sirven de preparación a la verdadera competencia: La Copa Libertadores (cuyo derecho hereda de lo producido por Julio Falcioni y una parte de Riquelme, ahora en el limbo) y el certámen local. Esto resulta indiscutible.
Pero jamás se le hubiera escapado -en público- ésto de “es una estupidez” jugar 3 clásicos con River.
Barcelona y Real Madrid han llegado a jugar 4 clásicos seguidos en 20 días en abril y marzo del 2011, y ellos si, por los puntos, o sea, por la competencia verdadera, la que “duele” digamos. Final Copa del Rey, semi en Liga de Campeones y Liga local.
Ni Pep ni Mou elevaron queja, que va Tío, hay que jugar y hay que ganar, que para eso están hechos los clásicos.
Cuatro clásicos seguidos en 20 días contra 3 en algo más de un mes.
Para Bianchi, fuera de la nómina de los “entrenadores-comunicadores” a sueldo de las Productoras y/o Corporaciones periodísticas, “es una estupidez”.
Digamos que tiene derecho a pensarlo y a decirlo. Vivimos un tiempo de libertades que se ejerce antes de hablarse ó en el mismo momento de expresarse.
Tiene también, como hará (intuyo que amparado por los contratos firmados en cuanto a cantidad de jugadores titulares que deben entrar al campo), derecho a poner -y probar- a un grupo de pibes normalmente suplentes o que están a la búsqueda de una gran posibilidad.
De eso, precisamente, se trata.
Que aparezcan y se consoliden.
Un clásico de verano puede ser una perfecta excusa para un “descubrimiento”.
Y entonces la “estupidez” quizá se transforme en una buena noticia para los aficionados.
Ramón Díaz, que de comunicar sabe, le ha sacado una mínima ventaja amparado acaso por el primer resultado favorable: “Mendoza es de River, por eso pongo lo mejor”.
“Lo mejor” de uno contra el escepticismo por tratarse de “una estupidez” del otro.
Mientras tanto… el clásico y sus pasiones arrasa con todos los egos, que también pasarán a la historia como el de Juan Román, un casi-ex al momento de escribirse éstas líneas.
Ojalá vuelva para dirigir/participar en la política del Club, como Juan Sebastián Verón.
El fútbol tendrá más motivos para agradecerle.

Gracias por tanto, perdón por tan poco diría el “Pollo” Vignolo.
Hasta la próxima.