“MESSI ES EL PUTO AMO”.

Noticias | Pipo Rossi | 27-04-2011

La de anoche en Madrid, fue la noche en que Lío Messi se volvió indiscutible. Pase lo que pase, gane o no un mundial con el seleccionado argentino de fútbol, Messi se ha vuelto indiscutible.
No estamos hablando de fùtbol.
Ni de talento.
Ni de táctica.
Ni de juego.
Porque ha quedado absolutamente atrás esa discusión.
En una final “sudamericana” por todos los accesorios que tuvo, accesorios vinculados al habla, a “calentar” el partido, al enojo, a la pelea, a la bronca, a las puteadas incluso, Messi marcó la diferencia.
Messi fue la diferencia que hubo entre el Barça y el Real.
Pudieron serlo los técnicos.
O los arqueros para el cero a cero eventual.
Los defensores que habían hecho la diferencia en la Copa del Rey.
Ninguno de ellos pudo hacerlo.
Lio lo hizo.
Lio Messi mantuvo la calma, la frialdad del matador en un clásico caliente.
Ninguna final anterior que jugò y ganò requirió de una fortaleza mental extra a los efectos de abstraerse del modo en que lo hizo.
Ni aquella que él considera más importante (con los ingleses del United).
Tampoco la inolvidable con Estudiantes.
No hubo en ninguna final el odio acumulado a partir de las diferencias entre uno y otro.
La carga emocional de éste Real-Barça no había tenido antecedentes semejantes.
No al menos de los que hemos sido testigos directos o indirectos.
Todo el Bernabeu estuvo bajo emoción violenta.
Messi no.
O en todo caso, la enfrentó, le pegó un baile inolvidable y terminó depositando al equipo en Wembley.
Impresionante.
E inolvidable.
La noche en que Messi se volvió indiscutible.

SOLO CON TALENTO Y SACRIFICIO SE LE PUEDE GANAR AL BARÇA.

Noticias | Pipo Rossi | 21-04-2011

Y dejar el “culerío” de pregones, algunos de ellos empleados de la Multinacional Catalana (el hijo de Menotti recluta pibes por el interior del país para el Barcelona, por ejemplo. De ahí que no debiera llamar la atención cuando César Luis, el GOFA, habla pestes del Madrid. A diferencia de Gatti, otro ejemplo, que declara ser empleado del presidente del Madrid, los “intelectuales” de la gauche que defiende la “purista idea del Barcelona”, jamás exhibiràn sus recibos de sueldo), dejar el culerío de pregones, les decía, hablando del “Madrid musculoso”.
Es gracioso, claro.
El Madrid hizo un esfuerzo descomuncal, especialmente sus medios y sus defensas. Pero había que ver a Di María y a Ozïl oficiando de una suerte de marcadores laterales a la altura de los 70 metros, no solo desde el comienzo del partido, sino especialmente despuès de 1-0 de Ronaldo en el minuto 102.
Eso es lo que los holandeses bautizaron como “fútbol total”: correr, jugar y ganar. El orden de los factores, no altera el producto.
Tuvieron un tiempo para cada uno, pero el desequilibrio lo hizo una sociedad compuestas por Brasil-Argentina-Portugal. Sería el BAP, no el BRIC.
Marcelo y el “Fideo” triangularon exquisitamente para dejar atrás la marca de Alves, Marcherano y Busquet, que no llegó nunca al cierre.
Milimètrico y exquisito el centro de Di María para que CR7 ni siquiera se molestara en elevarse demasiado. El tiempo del recorrido de la pelota fue el que empleó para verificar el lugar exacto en donde puso el “testazo”.
Fue casi todo del Madrid, excepto una buena parte del segundo tiempo cuando el marcaje excepcional de los primeros 45 minutos no pudo ser sostenido.
Fue el momento de Kasillas, también destacado.
Bilardo solía insistir con aquello de adosarle a la exquisitez sudamericana, el tacticismo y el esfuerzo europeo: aquello de Distéfano “mi quintita tiene 70 metros”. Que la quinta tenga 70 por 70 no significa que haya que olvidarse de la exquisitez ni mucho menos de la técnica. Lo demostró el Madrid, aunque los pregones ortibas de Catalunya insistan con el “músculo” del equipo de Mou, que, por cierto, se las puso.
Ahora viene la semi de la Champions.
A disfrutar.

Román Riquelme, desgarro en el abdómen incluido (¡¿?!), desnuda el horror de Boca. Ojo: Profesor que “huye” sirve para otro “verso”. Se fue la 10ª.

Noticias | Pipo Rossi | 18-04-2011

Es tan magro el producido futbolístico de Boca, que Riquelme se enoja cinco minutos, gasta todo el combustible físico que tiene, se ¿desgarra el abdómen? en el movimiento previo al empate contra Tigre y le alcanza para ser figura y crítico: “no nos pueden hacer 3 goles en la Bombonera”. Si, de hecho no es la primera vez en el éste campeonato. River puntero y Gimnasia del Profesor produjeron el peor partido del campeonato. Lucha palmo a palmo con Boca-San Lorenzo, solo que en Boedo hubo un ganador, y por tanto, algo de alegría.
Los signos de pregunta en torno al “desgarro de abdómen” de Riquelme no tienen que ver con no creerle sino con lo insólito de la lesión. No recuerdo en 30 años un diagnótico similar. No digo que no haya sucedido alguna vez, digo que no lo recuerdo.
Boca ha caido tan bajo que llegaron a la primera un par de muchachos al que solo valdría esperar para ver y evaluar en otro contexto.
Ruiz y Sauro, quienes obviamente, no son los culpables. También a los contratos y compras millonarias, con muchos oropeles y pendorchos como antecedentes, les hicieron 4 los muchachos de Godoy Cruz.
Claro. Tiene que ser, necesariamente, el contexto.
Sauro y Ruiz no pueden jugar como mostraron frente a Tigre.
Insisto con la idea inicial. Riquelme se enoja, se “mete” en el partido, corre hasta gastar lo poco que tiene de respuesta física (contra Estudiantes fue un tiempo completo y alcanzó para ganar, contra Tigre los últimos diez minutos del primer tiempo y fue suficiente para empatar), y hasta convierte. A Riquelme, devenido Patoruzú en éste Boca de Falcioni solo le falta tirar el córner y cabecear.
El resto es francamente un espanto.
No pueden decir los lectores de ésta columna que no se haya hecho hincapié en lo malo del juego de Boca, además de los pésimos resultados.
Los defensores del Planeta Boca y de Riquelme, que se confunden en los tiempos que corren, se han quedado sin argumentos.
Al haberse inventado la pólvora no queda resquicio de pensamiento por dónde entrarle a lo que juega Boca.
¿Están muertos de miedo?.
Probablemente.
No puede explicarse de otro modo que Caruzzo haya cometido una falta contra la línea en la que Galmarini se iba afuera del campo con pelota y todo. De un lateral favorable a Boca, terminó un tiro libre al área para Tigre y una amonestación para el defensor.
O sea, el problema de Boca excede largamente no solo a Riquelme y Palermo y su sequía y a su técnico (que ha hecho todas las pruebas posibles), sino que está para el diván.
En algún otro encabezado se nos ocurrió decir que a Boca “no lo salva ni Tarzán”.
Quizá un pelotón de sicólogos que sean capaces de quitarles el terror con que juegan consagrados y primerizos, excepción hecha con Riquelme.
El problema de Riquelme son sus años y achaques.
Y sino hay un “alrededor” que funciones en el que el volante termine siendo un complemento exquisito (lo que es Messi para el Barça), asistiremos al proceso más doloroso que del que se tenga memoria en la Bombonera.
Sobre todo por el contraste de la actualidad de Román y sus muchachos comparada con el propio Román y sus muchachos una década y media atrás.
El Profesor de Filosofía y Psicopedagogía podrá echarle la culpa al campo.
Si se caen Olimpo y All Boys y no levanta Quilmes, hasta puede zafar del descenso.
Me permito dudar que llegue al final de la historia si llega a perder dos partidos.
Sería un golpe mortal para su currículum aunque está claro que el Pregón de Catalunya está capacitado para flotar a partir del maravilloso verso todos los hundimientos futbolísticos a los que pueda asistir.
Dicen en Gimnasia que ya existiría un acuerdo entre los dirigentes, el Mellizo Guillermo y el entrenador respecto de los futbolistas que serán utilizados en el próximo campeonato si es que Gimnasia sufre el descenso.
De ahí que nada tenga de casual la frase de Cappa que rompió el corazón de los hinchas “triperos”: “nadie murió por irse al descenso”, dijo el Profesor.
Insisto: habría un acuerdo con B. Schelloto y Delmar para armar un equipo de pibes que juegue el Nacional B.
No obstante, éste columnista se permite dudar al respecto.
¿El Profesor descendido?. ¿”Tocando” con su exquisita palabra, cual músico del Titanic?
No lo veo.
Vélez rescató un puntito y Lacadé se dio el gustazo más lindo de los últimos años.
Godoy Cruz juega bien al fútbol. Por eso está donde está.
Fabianni conmueve con la habilidad que maneja los kgs de más y el simpático humorista Mohamed da clases de urbanismo: “nos ganan bien”.
Solo que no explica porqué su equipo juega mal y pierde.

Un vistazo por la fecha 9 en la que Boca vuelve a la normalidad y el River “conservador” de J.J López, empieza a hablar otro idioma.

Noticias | Pipo Rossi | 11-04-2011

El Pelado Almeyda es un futbolista que permanece vigente no solo por tener un físico privilegiado sino, fundamentalmente, por haberlo cuidado, entrenado, bien alimentado. Y además, hubo de sufrir como nadie a punto de pasar a retiro, la presión insoportable que significa jugar en la elite. Fortalecido que se hubo mentalmente, volvió y junto con Carrizo son los estandartes de éste River puntero. Eso sí: hizo falta un toque de realismo, el que aportó el Negro J.J, que vino a reemplazar al eyectado Pregón de Catalunya, Cappa, que sigue en descenso directo luego de demorar 9 fechas en advertir que Sessa ya no es el “Gato volador”, sino una suerte de Garfield pintoresco con exceso de peso.
La distancia entre lo que pregona Angel Cappa respecto de sus equipos, de lo que desean jugar sus equipos, del fútbol que le gusta y por tanto, comunica y enseña, y lo que efectivamente producen sus equipos, es decir lo que realmente se ve en la cancha, equivale a la distancia que hay entre La Plata y Barcelona: mucho más de 10.000 kilómetros.
Al profesor de Filosofía y Psicopedagogía puede salvarlo que caigan dos equipos cuyo andar, además de lidiar con el maldito promedio que los hace caer más rápido que al resto, juegan irregularmente como la mayoría de los que participan en el certámen argentino: hablo de All Boys y de Olimpo. Tal dicotomía produce la cuestión del descenso entre los recién ascendidos, que aún peleando la punta (en el caso de Olimpo), está en Promoción en tanto los “Albos” de Floresta, empezaron mal el campeonato y antes de que se llegue a disputar la mitad, ya estaban en los últimos puestos del promedio.
O sea, al genial Profesor Cappa, (genial porque, como él mismo ha dicho, “leyó dos o tres libros” y saca un campo de ventaja en un ambiente en el que la mayoría de los consumidores son semi-analfabetos), puede salvarse del descenso directo porque los otros pierden y no porque él gane.
Cosas de éste fútbol que, como decía el inolvidable Ratón Ayala (aquel 7 de San Lorenzo del 72 que pasó por el Atlético de Madrid), “en Europa no se consigue”.
A River no se lo sobra nada. Pero por ahora le alcanza.
Claro que falta una eternidad especialmente pensando en la construcción de un equipo a la que se ha visto obligado su entrenador de la tierra arrasada que encontró al llegar.
Decidió conservar el Negro. Se hizo, si se quiere, defensivo. ¿Y qué otra cosa iba a hacer?. Toda la perorata estúpida que le reclama “brillo” a River no pone en riesgo ni su economía, ni mucho menos, su prestigio.
Hace bien el Negro en no escuchar los cantos de sirena de los eternos invictos que solo ganan “en la parla”, pero que, puestos a competir, son “boleta” seguido.
River lucha cada sector del terreno como si fuera propio. Les ha desvuelto, J.J, el orgullo de transpirar la camiseta.
Tiene jugadores exquisitos, como los pibes Lamela y Lanzini, pero que han debido crecer en medio del fango de la Promoción. Es mucho más duro para ellos que para, por ejemplo, Iberbia o el ya emigrado Rojo, en Estudiantes. Ó Ricky Alvarez, en Vélez, quienes evolucionarán en un contexto casi surrealista para el fútbol argentino.
Ya llegarán los momentos de lucir. Antes, hay que salir de la Promoción en cuatro fechas, dopo del clásico, tendrá claro si la palabra “campeón” le queda grande o puede calzarle.
Al que todo parece quedarle grande es a Boca.
A sus referentes, Riquelme y Palermo, a su entrenador, al más ignoto de sus protagonistas o los llegados con antecedentes inmejorables como Erviti y al que no dejan de temblarle las rodillas.
No la tocaron contra Lanús.
Con un poquito, Lanús lo superó.
Un poquito de Valeri, un poquito de Hoyos, un poquito de Regueiro. Apenas, insisto, un poquito.
Riquelme parece haber cumplido con su obligación anual de dos goles de tiro libre.
Palermo va camino a romper otro récord: éste negativo.
Y el resto no para de temblar.
Falcioni también se volvió “conservador”. Corrijo: Falcioni es conservador.
Pero como ya se dijo en éstas columnas, el problema de Boca excede largamente a Riquelme. Solo que el otrora genial futbolistas, se ha ido encargando, ora declarando, ora pegándole magistralmente a la pelota en un par de tiros libres, en el centro de la escena.
Pero es una falacia.
Hace un poquito de calor y su aporte se reduce a toques intrascendentes a 70 metros del arco contrario.
Larga y dolorosa será la despedida.
Pero es lo que Boca eligió. O mejor, lo que su dirigencia, eligió. La doble competencia de varios equipos convierte en parejo al campeonato. Si jugaran solo éste certámen y, como muchos quieres, fuera un campeonato largo, Estudiantes y Vélez con 61 y 60 puntos, respectivamente, le hubieran sacado 20 puntos a Lanús, que es el que los sigue, en tanto a los “grandes” Boca (26) ó Independiente (34), para poner un par de ejemplos.
Llegando a la mitad del campeonato, él fútbol lo deja a Ortega. El muchacho no puede con sus demonios, solo atisba a culpar a los otros, esto es, hacer “la Gran Cappa”.
Y la nave va. Con el esforzado River punteando y con Vélez y San Lorenzo esperando completar.

Una petit mirada a la semanita “copera”

Noticias | Pipo Rossi | 08-04-2011

Una petit mirada sobre la semana copera en éste viernes lindo de Buenos Aires y cuando a punto está de comenzar la fecha 9 del campeonato.
Cual Caballero Demediado vamos semana a semana “ojeando” Copa Libertadores y el querido “cabotaje” al que hemos vuelto a comentar por tevé.
Aquí, unas líneas de la Copa y los equipos argentinos.
Estudiantes, Vélez y Argentinos dependen de sus propias fuerzas (que al primero parecieron flaquearles ante Boca por el campeonato local y al tercero frente al América por la Copa), para seguir en el certámen. Godoy Cruz necesita ganar –muy difícil, más no imposible- y a Independiente no lo salva –parece- ni Tarzán. La Copa en su hora definitiva previo a los maravillosos mano a mano.

Aunque duden, aunque sufran producto del cansancio, de la acumulación de partidos o de las lesiones propias del devenir en dos competencias, tanto Estudiantes como Vélez animan a que sus hinchan sean, por encima de todo, optimistas.
Tiene que ver con la confiabilidad conseguida a partir de saber a qué se juega.
Creo que Godoy Cruz también sabe perfectamente a lo que juega. Ocurre que el conjunto mendocino tiene menos cantidad de jugadores con los cuales ir haciendo la alternancia.
Me tocó comentarlo a Godoy Cruz contra Huracán por el campeonato local y tuve reminiscencias de aquellos equipos de Bianchi. Con un libreto perfecto y a caballo de una tremenda eficacia, le hizo 3 en el primer tiempo y después, “alla” Bianchi como les decía, reguló de modo exquisito.
Reguló fuerzas y juego.
Contra la Liga no tendrá semejante chance. De ahí el pronóstico sea extremadamente reservado. Pero, por lo hecho hacia atrás, habría que darle un crédito por mínimo que fuese.
Volviendo a Vélez y a Estudiantes, definen como visitante y local, respectivamente.
Vélez hará gala del oficio de élite que ha conseguido en los últimos años. Sus posibilidades de seguir, a creencia de éste cronista, son numerosas.
Ni hablar de Estudiantes, que adelantará una final con Cruzeiro y brama por revancha de aquella goleada inicial.
Argentinos es una incógnita porque es el que menos posibilidades de recambio tiene de todos los que participan. Pero hay en su funcionamiento tal grado de entendimiento que genera confianza. Habrá que ver si sus fuerzas físicas (las que, definitivamente, lo abandonaron en el América), lo acompañan en la última fecha.
El que necesita de los marcianos para seguir es Independiente, entendiendo por “marcianos” la posibilidad de ganar por ocho goles de diferencia en el Centenario y que Liga y Godoy Cruz se resignen con un empate.
Ni los humanos errores de Torres y sus jueces de línea pudieron torcer la historia esta vez en el Libertadores de América.
Ha sido la propia incapacidad que, en éste caso, fue dejada librada a sus virtudes a partir de lo cual, amaga con quedar último en el grupo.
A cada chancho, cuenta la leyenda, le llega su San Martín.
Recuerdo haber recibido llamados de programas partidarios y cadenas de mails enojados y “enojosos” por mis columnas planteando que Independiente contó con la in-voluntaria ayuda de los humanos errores arbitrales para ganar aquellos partidos de la Sudamericana.
El tiempo, (corto, apenas bastó una primera parte del semestre), sirvió para acomodar los tantos.
Ahora falta que argumenten, como leí por ahí a Claudio Marangoni, que “la eliminación en la Libertadores le vino bien”.
Me pregunto si Marangoni es empleado de Julio Comparada. Si no lo es (y no es que haya algo malo en serlo, solo sería bueno, trasparente, para que el recibe sus mensajes, lectores, radio escuchas, televidentes, saberlo), algo no del todo bueno pasó con su percepción.
Quizá el paso de los años, que para todos nosotros, no viene solo.
Que la vida nos ría y cante.

Un “mimo” para Boca y Falcioni, despuès de OCHO fechas. Era hora.

Noticias | Pipo Rossi | 06-04-2011

Con los 3 puntos ganados ante Quilmes, River no sólo se trepó a la punta del campeonato sino que hizo la mejor campaña (y faltan 11 fechas) de las 3 que se tienen en cuenta para temible promedio; el recuerdo del Profesor Cappa va quedando enterrado a fuerza de triunfos. Falcioni, metiendo mano y la exquisita pegada de Riquelme (que está más allá del envejecimiento y las lesiones), le dan un poco de felicidad a Boca.
A JJ López le reclaman porque dicen que River “no juega bien”. ¿Con qué equipo o, mejor, con qué funcionamiento colectivo lo comparan?
Si es con Estudiantes o Vélez, acaso tengan razón, aunque a favor de lo “producido” por el equipo de Jota Jota, está la famosa herencia (que todos quieren olvidar) que le dejó Angel Cappa, alias, el Míster Peregrino Fernández.
Petit aclaración: el Mister es un personaje de los maravillosos cuentos de Osvaldo Soriano sobre fútbol. Pregona “el fútbol que le gusta a la gente” (hoy sería hincha y pregonero ad-honorem del Barça) pero sus equipos se van siempre al descenso.
Sigamos.
Vélez y Estudiantes son equipos que llevan, mínimo, 5 años con fortaleza económica (no deben rifar a sus jugadores, mucho menos malvenderlos) y han sido muy respetuosos de los procesos en lo que a directores tècnicos y planteles, se trata.
Cuando compran, compran lo mejor.
Cuando venden lo hacen en inmejorables condiciones y después de que el “emigrante” haya sido importante en la estructura del equipo.
Si se va un pibe es una excepción, no una regla.
En ese este River de Jota Jota juega “menos” que Vélez y Estudiantes.
Ahora bien, de ahí para abajo, todo es discutible.
Todos se han enamorado –con razón- de la jugada previa al gol de Ferrari, y en especial, de lo que tuvo que ver el pibe Lamela.
Hacen bien porque será considerado seguramente, como uno de los momentos más excelsos que ha tenido este campeonato.
También se destaca que Carrizo es figura para hablar de las eventuales debilidades defensivas de River.
Verdad: River tiene futbolistas con exquisito piè como para culminar una jugada como la que vimos contra Quilmes. Para ello, hace falta hacer piè en la confianza.
Es lo que poco a poco, va logrando River.
Respecto de Carrizo, digamos que está para eso. Es la contra cara de García, el pibe de Boca, para ser concretos con el ejemplo.

River va “paso a paso” como aquel equipo de Mostaza cuyas calidades en el juego eran absolutamente discutibles. Pero en aquel caso y en éste, las necesidades eran más importantes que los eventuales lujos.
Si se gana el campeonato, habrá festejos y también tiempo para discutir sobre las calidades del juego.

Falcioni ganó el partido.
Lo ganó con los cambios. Con la salida –cuidada por el entrenador hasta detalles extremos- de Palermo y los ingresos de Viatri y Mouche.
Riquelme, cuya pegada está más allá de los años y las lesiones, gastó toda la nafta en el primer tiempo y obligó, de éste modo, a que Estudiantes hiciera lo propio.
Su sacrificio –el de Riquelme- alcanzó para empatar el partido. El resto lo hizo Falcioni.

Vélez ganó y puede quedar como único puntero si gana su partido contra San Lorenzo el 20 de éste mes.
El Ciclón –desconcertante- mordió el polvo frente al débil Colón.
Godoy Cruz dio una clase de fútbol contra Huracán (vinculó eficacia con oficio en dosis exactas entre el primer tiempo y el segundo).
Racing no puede con su genio: sus propios nervios lo devoran y después –siempre- le echan la culpa al árbitro. Perdieron el rumbo y en su cancha, pegan más de lo que juegan.
Mojámed, el humorista que conduce Independiente, dijo que no merecieron el triunfo ante el equipo del Profesor de Filosofía y Psicopedagogía, Angel Cappa, también conocido por ésta columna como el Mister Peregrino Fernández.
Y Argentinos sigue invicto.
No nos podemos quejar.