BARÇA, a tus pies.

Noticias | Pipo Rossi | 30-11-2010

El Barcelona dejó al mundo rendido a sus pies con el 5 a 0 propinado al Madrid.
Fue una muestra de belleza y eficacia en dosis tan exactas que se hace difícil encontrar un antecedente que se le parezca entre esos contendores.
Uno está habituado a ver florearse al equipo de Guardiola contra casi todos, pero no frente al Madrid.
Lo redujo a la nada misma futbolística.
Solo en los sueños de los propios jugadores y el cuerpo técnico y en la praxis, a caballo de lo que el Barcelona ha constuido en éstos largos últimos años (uno puede poner un mojón en Paris 2006 cuando le ganaron al Arsenal de Inglaterra en Paris, con Messi lesionado por el patadón de Del Horno en las semis contra el Chelsea), uno podía imaginar el baile que le dió al Madrid.
Fue, para todo espectador “de afuera” un placer inconmensurable.
Después vendrá el análisis que comenzó el propio Mourinho: “fue tan clara la diferencia que será más fácil de digerir ésta derrota”.
Lo pasó tan claramente por arriba que nunca pudimos saber si Mourinho había elegido hacer prevalecer su sistema defensivo (como cuando jugó con el Inter de visitante para perder por poco), o si, como ocurrió en Milán, apostó al contragolpe para sacudir al rival en las dos-tres situaciones que eventualmente pudiera generar.
Todo fue de Barça.
Con un Messi brillante, jugando de “armador”.
Así, como ayer contra el Madrid, me gustaría verlo en la final contra los brasileños en el 2014. Ese es para éste escriba, el mojón que habrá de convertirlo en el mejor jugador del mundo.

Como dicen todos: el “Rojo”, 15 largos años después.

Noticias | Pipo Rossi | 26-11-2010

Me acuerdo de todos nosotros (Macaya, Araujo, Humberto Grondona, el “Zurdo” López) charlando hasta cualquier hora en ese hotel de Río de Janeiro sobre gustos en el juego.
Recuerdo claramente, escuchar mucho más que hablar.
Recuerdo al Zurdo indignado con muchos de nosotros, particularmente con éste escriba, porque se le cuestionaba el “modo” de ese equipo que ganó la Supercopa.
El Zurdo quería resolver todo a sillazo limpio.
Una maravilla el “”Zurdo”. Genial en su “locura y su pasión” por el juego y por la discusión futbolera.
Añoro esos tiempos.
Es a mi a quién le dice:

¡POR DEMOLICIÓN! luego de perder 0-1 con el Flamengo.

¡Por demolición, por demolición!, gritaba, poseído en medio del Maracaná y bajo una lluvia de proyectiles, el “Zurdo” López, tècnico del último campeón que tuvo Independiente en Copas Continentales. Con su inobjetable triunfo ante La Liga vuelve a la final tras 15 años en un partido propio del Macondo de García Márquez: el descendido Goiás ante el que debió ser expulsado de la competencia: el Rojo de Avellaneda. Y que siga, que siga la “farra”.

Lo primero que debo dejar por escrito es que el partido fue normal, esto es, no hubo penales sinuosos, ni off-sides escandalosos ni goles mal anulados, ni foules inventados lo cual constituye, tratándose de “el caballo del comisario”, el Rey de Copas, una primera buena noticia.
Nota: dícese del caballo del comisario que es aquel que no puede perder pase lo que pase en la competencia.
Dicho esto, seamos justos en plantear que el Turco Mohamed ha hecho una verdadera revolución en la cabeza de los futbolistas, más allá de las decisiones tàcticas y estratégicas con las que encaró los partidos desde que se hizo cargo.
Salió a buscar los partidos, especialmente aquellos de visitante. ¿Cuánto tiempo lleva Independiente esperando que sus equipos se vuelvan equilibradamente agresivos fuera de Avellaneda?.
Da la sensación que siglos.
Por lo pronto, los 15 años pasados desde aquella final perdida-ganada ante el Flamengo (perdió 1 a 0 pero había ganado 2 a 0 en Buenos Aires), son todo un dato.
Pero el tema es éste equipo y éste presente que tiene una motivación impensada apenas un mes y medio atrás antes de la llegada del entrenador y los nuevos aires que se han hecho sentir en el equipo.
La decisión de poner a Martín Gómez, más Parra y Silvera es todo un mensaje aunque quede claro que el trabajo de los medios Reasco, De la Cruz, Urrutia y Chila a destajo en casi todo el partido (el “Patón” Bauza valoró el “corazón y la garra de su equipo”), más el increible Salgueiro a punto estuvieron de hacer naufragar todos los sueños del rojo.
Pero allí estuvieron a la altura de la exigencia Hilario Navarro, Tuzzio (en una de sus mejores versiones) y los pibes que han hecho piè, ojalá definitivamente, en la primera del equipo: Galeano, Fredes, Fernando Godoy.
Empujó, sufrió y golpeó cuando el adversario cometió el mínimo error. Tuvo todo lo que hace falta para ganarle a un adversario temible aunque algo cansado por la cantidad de partidos que le han obligado a jugar al equipo ecuatoriano: jugó lunes a la noche y martes a la mañana, en la noche del jueves con Independiente y tiene que presentarse el próximo sábado, decreto presidencial mediante.
Parece un chiste, pero es real.
Volviendo al Rojo: bienvenida la alegría. Y bienvenida especialmente si fue en un partido, como dijimos más arriba, pleno de normalidad aunque con el descendido Goiás se apresten para protagonizar un partido que solo hubiera imaginado Gabriel García Márquez.

De los “desaguizados” no es responsable la gente que copó el Estadio, claramente.
Tampoco de la “literatura”.
Sí del disfrute.
En buena hora, aunque falta el último paso.

ROMÁN.

Noticias | Pipo Rossi | 23-11-2010

Es probable que, efectivamente, sea muy hincha de Boca.
Puede que sufra cuando su equipo pierda y sepa con exactitud el alcance de la felicidad, cuando su equipo gana.
También es verdad que su inconsciente puede haberle jugado una mala pasada cuando lo hizo trabajar especialmente con miras al partido de la fecha 14, que quedará en las estadísticas por el triunfo del debutante Jota Jota López, alias “somos soldados de Passarella” y la vuelta del Tito Pompei.
La verdad es que estaba lesionado.
La operación en su rodilla izquierda “necesita” competencia.
La tendinitis aquiliana de su pierna derecha se “resiente” cuando compite.
Parece, por tanto, un callejón sin salida.
Cuentan que hay un candidato a presidente que, de ganar las elecciones, le dirá, palabras más palabras menos: “Román, cuánto te debemos?. Dos millones de dólares?. Aquí están. Muchas gracias y hasta siempre”.
Hace poco publiqué en el programa del Gringo Fantino por América, las cifras del contrato de Román y los pagos de comisiones -algunas inexplicables al menos para mí- que Boca ha pagado en éstos últimos dos años para fracasar rotundamente de la mano de Bianchi, Basile, y el Bichi Borghi.
De Ameal, finalmente.
Nunca antes, que yo recuerde, un contrato dividió tanto las aguas.
Por un voto de diferencia se renovó el contrato de Riquelme.
Ya estaba lesionado.
Y seguirá lesionado.
Cómo mínimo, hasta febrero del año próximo no jugará.
Si fue un acto “bajo presión”, demagogia pura o debilidad extrema, cuasi estupidez de quienes le firmaron el contrato, solo ellos lo saben.
Los que aprobaron y consintieron elevar el “techo” de una prima por 4 años a la friolera de 6 (Seis) millones de dólares. Más sueldo. Más medio millón de dólares por partido de despedida.
Román consiguió, tras enorme presión mediática que él mismo se encargó de llevar adelante (es antológica aquella discusión con Fernando Niembro por Radio Del Plata cuando el Periodista dió por sentado que firmaba y el futbolista aún no había firmado; llamó hecho una furia y salió al aire en el tono más destemplado que se le recuerde), Román consiguió les decía, el mejor contrato de la historia.
Si se transforma en una “Beca” espectacular para él, está por verse.
Nadie duda, no obstante, que es por encima de todas las cosas, un cabal hincha de Boca.

CHAU, NO VA MAS…

Noticias | Pipo Rossi | 17-11-2010

Es la ley de la vida devenir, dice el inolvidable Polaco Goyeneche.
River, aunque suene paradójico, hundió a Boca.
O lo dejó desnudo, que es más o menos lo mismo.
Le ganó con pristina claridad.
Cómo habrá sido lo de Boca que por momentos, el conjunto ahora conducido por Jota Jota, parecía el Milan de A. Sacchi.

LO GANÓ BIEN.

Rodó escaleras abajo la cabeza de Borghi como consecuencia de otro cabezazo impecable: el de Maidana (no hay peor astilla que la del mismo palo, dicen). Jota Jota solo reforzó la defensa (lo que el Gran Maestro de los Versos jamás siquiera concibió), y Riquelme es récord entre récords: 800 mil dólares por un partido jugado, que es todo lo que estará presente tras firmar su contrato en el semestre que, afortunadamente para Boca, llega a su fin.

Juan José López armó la defensa y pidió, especialmente, que no descuidaran ese detalle. Y un medio campo de lucha: Almeyda y Acevedo se “deglutieron” la mitad de la cancha.
Boca fue un fantasma a imagen y semejanza de quien ha sido su conductor hasta el instante mismo en que el encuentro concluyó. Borghi no dio piè con bola nunca durante su estancia en Boca. Y aún arreando sus propias banderas (“el sistema no se negocia”), en el último partido, renunció en el vestuario, el infierno tan temido por los dirigentes.
River fue pràctico y sencillo y se comprometió con el juego colectivo.
Boca esperaba solo que todo concluyese. Lo más rápido posible. Las horas de Borghi estaban terminadas antes de empezar el clásico.
Para colmo el detalle de Riquelme: el primer pedido de cambio lo hizo a los 8 minutos del primer tiempo, aunque la tele solo descubrió la cuestión a los 11 y Borghi al final de los 45 iniciales.
Boca es un polvorín.
Palermo detesta con toda su alma a Riquelme. Y Riquelme “ningunea” al 9 como el que más.
Y no podrán convivir más allá de Junio del año próximo.
Y ya están “viejos” los dos. Ya no rinden a pesar de las contradicciones.
La dirigencia tendrá que optar porque no tiene otra alternativa: o Riquelme (que ya firmó por… 4 años!), o Palermo, que no aguanta más.

River pensó el partido.
Boca fue al “muere”.
El Negro Jota Jota hizo los cambios necesarios, en un momento, para conservar.
“Jamás me perdonarían poner un volante para mantener el uno a cero con Quilmes”, dijo en su momento, el ilustre Señor de los Versos, Angelito.
Arano para reforzar la defensa y el medio campo.
Y asegurar el 1 a 0 arriba.
Y a festejar.
Cappa jamás lo entendió.
Es querible el Profesor por el Don de su Palabra.
Pero en un ratito, y en un momento cúlmine (un clásico contra Boca), Jota Jota demostró estar a la altura de las circunstancias, algo que él en River, jamás pudo conseguir.
Nunca es triste la verdad, lo que no tiene es remedio.

Boca queda en medio de un caos.
Y aunque hayan hecho sus dirigentes la peor de las pantomimas negando lo evidente (que Borghi ya no era técnico apenas concluido el partido), no podrán evitar quedar en el centro de la escena como los principales responsables de esta decadencia futbolística a la que han sometido al Club.

River por su lado, festeja aliviado.
Ha tenido la fortuna el conjunto de Nuñez que Gimnasia, Huracán y los recién llegados no ganen.
Si el partido clásico contra Boca fue un punto de inflexión, comenzaremos a saberlo en pocos días, cuando River deba verse las caras con ésta pálida versión del San Lorenzo de Ramón.

Que festeje el Planeta River.
Por lo hecho frente a Boca, lo tiene merecido.

Angel Cappa, el “Breve riverplatense”, es historia. Eso sí: le escribió Eduardo Galeano y lo llamó Maradona.

Noticias | Pipo Rossi | 09-11-2010

Ha insistido el Profesor por Cadena Nacional, en lo “breve” de su paso por River. “En dos meses, el hincha de River ni se va a acordar que estuve dirigiendo al equipo”.
Más le vale: si la memoria fuera el fuerte del hincha probablemente no habría tanto “reciclaje” de la hermosísima versología que lo pone al frente una y otra vez.
Què se olviden lo más pronto posible, parece ser el ruego puesto en palabras por el Profesor al momento de la despedida.
Simpàtico, el Profesor.
Lo tomó en Promoción.
Lo dejó en Promoción.
Le faltó tiempo, dice.
Lo que jamás sabremos es si le faltó tiempo para que su equipo ganara un campeonato o para que se desfondara definitivamente en el promedio del descenso.
“El tema econòmico es algo que está en manos de mis abogados, ni sé cómo lo resolveremos”, dice, alejado de la mundana y baja cuestión de los dineros.
Un millón quinientos mil dólares ha facturado el Profesor por recibir a River en Promoción y dejarlo…en Promoción.
Extraordinario.
Pero de eso… mejor no hablar.

ADIÓS, QUERIDO VERSO, ADIÓS.

“Menos mal que Cappa se llamó a silencio en las últimas semanas; de lo contrario los hinchas de River corríamos el riesgo de seguir creyendo que eso que no decía con extrema elegancia era verdad, aún cuando el mundo se nos haya abierto bajo nuestros pies”. La frase de un azorado y golpeado simpatizante millonario que sigue deambulando tras el 0-1 con All Boys, sintetiza a la perfección lo que ha vivido River con Cappa y el trunco en los hechos “Tiki-tiki”: no hay peor ciego que aquel que no quiere ver.

La “Versología” menottista según César y su hijo adoptivo menos hábil, el “Cappismo cuasi ilustrado”, han sufrido otro duro revés. Uno más y van…
Le cuentan mil a César, el Gofa (Gran Oráculo del Fútbol Argentino), y vuelve a reaparecer para mandar a pique aquello de lo cual se haga cargo, ora como entrenador, ora como ocurrió hasta hace poco en Independiente, cómo Mánager.
Ojo… no digan que no lo advertimos: si el equipo ahora conducido por Mohamed llegara a “mojar” en la Sudamericana (Copa de la que habría sido eyectado en cualquier organización seria del mundo), es capaz de levantarse “alla” Ave Fénix y decir que él es el gran responsable.

Pero volvamos a Cappa.
A Cappa le ha ido mal en casi todos los lugares que estuvo. Eyectado de Racing, mandó al descenso a Banfield, sub campeón y penúltimo con Huracán (huyó faltando cuatro fechas, a diferencia de lo que hoy ocurre en River: le piden que se vaya a seis fechas del final).
Y siempre la gran contradicción: el Cappa reflexivo del “Tiki-tiki” y el Cappa real de los insultos y la queja permanente contra los Otros (árbitros, periodistas, entrenadores que piensan distinto, medios en los que veía conspiraciones permanentes, etc).
Nunca pudo formar un equipo que entregara confianza.
Carlos Timoteo Griguol, que humilló a todos los “Grandes” en la década del 80 con un Ferro Carril Oeste inolvidable (Crocco, Márcico, el uruguayo Giménez, el Negro Juárez, “Cacho” Saccardi, Cañete, Garré, Barisio), solía referirse a los dichos que sufría de Menotti y su troupe, “no juega bien River” se solazaban de afuera; el Timo, campechano al máximo, decía en comida con amigos: “Vos no te hagááás problema”, con su inocultable tonada cordobesa; “estos son puro blaaablááá, pero después tienen que ganar campeonatos, como ganaaamos nooosotros”.
Y tenía razón el Viejo Griguol.
Cuánta razón tenía.
Porque no hay conglomerado mediático por poderoso que éste sea, capaz de impedir que la gente, finalmente, vea.
Que compare.
Que advierta.
Que caiga en la cuenta.
No se puede mentir a todos durante todo el tiempo. Ya no recuerdo al autor de la sentencia, válida para el “menottismo ilustrado” y su hijo menos presentable “el cappismo cuasi ilustrado”.
No hacen bien los cambios.
No dan confianza a los jugadores (se la licuan con los cambios semana tras semana).
Siempre la responsabilidad es del “otro”, en caso de que la mano venga mal.
Y pierden en el final del camino.
Ganan, eso sí, la llamemos “batalla cultural”.
Al menos durante un tiempo.
Hasta que se vuelven a quedar desnudos.
Uno no entiende muy bien de dónde les viene la soberbia.
Puede que miren a cualquiera de todos aquellos que formamos parte del “mundo de a piè”, desde el pico altísimo de su ego. O quizá te “tiran” con su cuenta bancaria.
Cappa ganaba hasta Junio 600 mil dólares al año, pero cuando le renovaron la confianza camino a la ratificación de un lugar entre los que pugnan por evitar descender, le pusieron otra cifra: 1.500.000 dólares anuales.
Deja a River en “bancarrota futbolística”, hundido en el promedio y con una triple obligación contractual: el Club deberá pagar el contrato de Astrada (al que también echó Passarella), el de Cappa y el de Rubén Américo Gallego (el nombre que más fuerte suena para su reemplazo).
Pero no se preocupen: merced a la cosa Dialéctica, pronto volverán a aparecer.

LO QUE VENDRÁ.

Gallego le dijo que no.
Cuentan los amigos de Gallego, que el Gordo no le perdona al Káiser el hecho de que, en la intimidad, se refiera a él (al Tolo) como “un choborra”.
No se lo perdona Gallego y mucho menos -cuentan los amigos de Gallego- se lo perdona la mujer de Gallego, que, según parece, tiene mucho peso en las decisiones de su marido.
Por ahora, el Negro Jota Jota.
En enero, acaso Bielsa.
Pero, más solo que un 0, Daniel Alberto se pregunta què hacer con el presente horrendo que jamás imaginó y que, supuso, podía cambiar solo a partir de la enorme voluntad.

Adiós Diego (y gracias, fundamentalmente por el 86 yel 90); hola “Checho”.

Noticias | Pipo Rossi | 02-11-2010

Es la hora del Checho Batista. Entre otras cosas deberá batallar con un “contra” especialísimo: Diego Maradona, quién no termina de digerir la idea de haber quedado fuera de la conducción del seleccionado. Chicanas tan mínimas como folclóricas frente al desafío que implica ganar la Copa del Mundo nada menos que en Brasil. Éste columnista hace un pacto metafísico por su alma con quién haga falta si a cambio le garantizan ver a Messi levantando la Copa en tierras de Pelé, Zico, Sócrates, Ronaldinho, Ronaldo, Dunga, Lula y los Roberto Carlos, el lateral, y el del millón de amigos.
“Si Batista se viste de Piñón Fijo (nombre de ficción de un conocido y muy querido Payaso que conduce programas infantiles en la televisión argentina), por ahí hace más felíz a Lío Messi”, dijo Maradona poco antes de abordar un avión que lo conduce a China para ofrecer una serie de charlas.
Grondona (padre) y Maradona jugaron una partida de ajedrez después de la eliminación argentina en Sudáfrica.
El veterano dirigente le ganó en sagacidad al magnífico ex futbolista cuya trayectoria (campeonato mundial de México y subcampeonato mundial de Italia), fue clave a la hora de fortalecerlo en el concierto del Poder Mundial del Fútbol.
Grondona fue capaz de prever los movimientos de Maradona y terminó imponiéndose en la partida con un inobjetable jaque-mate.
“Si me tocan a alguien me voy”, amenazó Maradona. Grondona le “limpió” no a uno sino a todos (todos) sus colaboradores.
Cuando su ex esposa Claudia le dijo al experimentado dirigente: “Diego viene solo”, era ya demasiado tarde.
“Yo soy el Vice-Presidente del mundo” suele bromear ma non troppo Julio haciendo referencia a su condición de Vice de la Fifa.
Maradona ha tenido mucho que ver en la hechura de semejante poder.
Acaso por eso el ex futbolista jamás imaginó que Grondona lo dejaría fuera de juego.
Grondona tiene una lista interminable de reproches no solo futbolísticos para todo el entorno que acompañó al ex entrenador en Sudáfrica, empezando por Alejandro Mancuso.
“Los ex integrantes del cuerpo tècnico no solo tienen prohibida la entrada al Predio de la AFA: la tienen Clausurada”, bramó Marcelo Araujo, relator del Fùtbol para Todos, el acuerdo que tiene como partes a Grondona y la AFA por un lado y al Gobierno Nacional por el otro cuando la aparición de Diego Maradona en el programa La Última Palabra de Fox y una serie de encuentros con el extinto ex presidente Néstor Kirchner parecían perfilarlo en la carrera por el nombramiento del nuevo director técnico.
Para ese momento, hacía tiempo que Grondona y su círculo íntimo habían tomado la decisión inclinando la balanza por Checho Batista.
Batista garantiza cierta mínima “gobernabilidad” en lo que se refiere al seleccionado que viene de una exposición a imagen y semejanza de su ex entrenador Diego Maradona: volcánica.
Y cuenta además con la bendición del grupo de futbolistas que lo conoce tras sellar un pacto emotivo y ganador en los Juegos Olímpicos de Pekín.
No es casual que Maradona, finalmente afuera, “dispare” contra Batista y, de coté, contra Messi, aunque en éste último caso cuide, aunque mínimamente, las formas.
Messi se aseguró de dejar claro para todos que su preferido era Batista. Lo hizo pública y privadamente. También lo hizo su padre, Jorge Messi, interlocutor siempre escuchado con atención por Julio Grondona y los suyos.
Grondona confía en que Messi desde 2006. Memorable y humillante fue el reto que le pegó a José Néstor Pékerman en los momentos posteriores a la eliminación en Berlín a mano también de los alemanes, pero aquella vez sin baile ni goleada sino por penales amargos.
Pékerman, recordamos, no lo puso en aquel partido de cuartos de final y se ganó la durísima bronca de Julio Humberto I de Viamonte.
Por eso Batista.
Porque Messi ha sido el Gran Elector, en una determinación que carece absolutamente de precedentes (que una estrella sea decisiva en la designación de un técnico de selección nacional era algo impensado en la Argentina, hasta que aconteció éste episodio Batista-Messi, Messi-Batista).
Es la última gran apuesta de Julio Grondona, quién hasta último momento y a pesar de algunas aisladas voces que ésta vez se animaron a reclamar por otro camino (Vélez, Lanús en la voz de sus dirigentes Rafaini y Russo, respectivamente), impondrá su inquebrantable voluntad.
Como cronista ha seguido a la Argentina desde el mundial 82 hasta éste último de Sudáfrica 2010, delicioso en su organización y el cariño de su gente.
Ha habido todo tipo de conductores para el equipo argentino que no paró cuesta abajo en su rodada después de Italia 90, incluyendo y sumando a los fracasos futbolísticos algún que otro papelón fuera de la cancha.
Por eso, habiéndome “quemado” con tantos y tan diversos “modelos” de conducción, (Menotti, Bilardo, Bielsa, Pékerman, Passarella, Basile y Maradona), no puedo sino concluir con un pensamiento de irracional y futbolera esperanza: ¿y porqué no Batista?