LAS BARRAS SON DE NOSOTROS, las vaquitas… (para llevarlas) son ajenas.

Noticias | Pipo Rossi | 31-05-2010

“Son lo que gritaban en contra de Riquelme, son los que gritaban en contra de Riquelme”!!!, se asombraba, ojos bien abiertos, el periodista enviado especial por el canal de televisión.
El tipo había caìdo en la cuenta de que tendría que convivir con un grupo de “getones” a los que suele cruzar de lejos cuando va a la Bombonera.
Pero los tenía presente de aquella noche en que se dividieron las aguas cuando Riquelme dejó entender que se había “comido” un apriete.
¿Se acuerdan?
Gol 219 de Palermo.
Riquelme para un lado, el Loco para el otro, el desencuentro eterno and demais.
Hubo un grito generalizado de, digamos “cancha y platea”, a favor de Riquelme.
Hubo otro, más concentrado, más ubicable, más nítido, que gritó por el tècnico del seleccionado.
Cuenta alguien que es amigo de uno de los que viajó “que once pasajes vinieron derecho viejo” de dios.
Los otros, los que armaron “bolonqui” en la Feria del Libro en ocasión de la presentación del libro de Noriega, el referido al Indek, vienen por el lado k.
En cualquier caso, es un escándalo.
Gente que habitualmente choca entre ellos o con la policía de los diferentes distritos, va.
Va, como pancho por su casa.
A Ezeiza.
A Sudáfrica.
A la concentración argentina en Pretoria.
El Subsef de Paladino, no sabe, no contesta. O no puede hacer nada: “es la justicia señores”.
Grondona tampoco sabe.
El cuerpo tècnico, menos.
La Federal no tiene la menor idea.
¿A quièn se le perdió el Gran Bonete?
Hay cosas en las cuales no tenemos arreglo.
Somos, en ese sentido, impresentables.
Aparece Crespi, desde allá y sentencia: “nos conocemos todos”.
Una maravilla.
Somo cabe rezar que no rompan nada.
Y si rompen, ojalá toque estar en otra parte.
Porque esta batalla, la de los barras, está total, absoluta y definitivamente, perdida.

PERDÓN MARADONA! (nada he deseado más en mis casi 30 años -qué vejestorio por Dió!- de laburar en ésto, que publicar una columna cómo la que viene a continuación el próximo 12 de Julio around midnight.

Noticias | Pipo Rossi | 26-05-2010

Si Argentina sale campeón voy a disfrazarme de sándwich con la frase “Perdón Maradona”, recordando aquella bandera en el Estadio Azteca de México, del 86.
Nada me gustaría más que poder hacer ese ridículo.
He hecho, al fin, tantas veces el ridículo, que le he perdido el temor. No le temo al ridículo.
He perdido el temor.
Más, creo que nunca lo tuve. Soy la generación posterior a las desapariciones y la violencia política.
En éstos años duros de construcción democrática, a propòsito de los increibles festejos (increiblemente buenos), del Bicentenario y de la revisión crítica de la historia más inmediata a la que nos hemos sometido como sociedad, y en la que seguimos inmersos, caigo en la cuenta que nunca tuve miedo.
Laburo desde los estertores de la Dictadura (entré en el 81 en Radio Universidad y Canal 10 de Córdoba, luego de mentir respecto de mi edad pues no me habían sorteado aún para la colimba, pero ya había superado el exàmen de ingreso de la Universidad y necesitaba laburar).
Siempre tuve claro que mi compromiso (como le expliquè a Bianchi en aquella conferencia de prensa), era inicialmente con mis principios, con la parte de verdad que creo tener, con mis lectores, con los televidentes o con los radio escuchas.
Jamás con los que mandan. Jamás con el Poder de turno. Y aunque algún que otro sapo me he tenido que tragar, el promedio deja más que tranquila a mi propia conciencia.
¿Tanta perorata por opiniones de fùtbol?.
Tanta perorata, asì es.
No tuve ni tengo compromisos con Grondona. No los tuve con Bielsa, Passarella, Basile o Bianchi. Tampoco con Bilardo.
Por eso opino con libertad. Por eso digo con libertad. Por eso puedo sonar “contra”.
Son los “gajes” del oficio. De una profesión que amo profundamente y que me dará la posibilidad, en pocos días, de estar en otro mundial. He estado en casi todos (falté a Japòn), de México para acá.
No es poco.
Por eso quisiera publicar éste grito en la noche del 12 de Julio: Perdón Maradona.
Perdón.
Me equivoquè.
Pre-juzgué.
Opinè erróneamente.
Ojalá.
Nada, nada, me haría más feliz que mirar al espejo y repetir: me equivoquè, perdón Maradona.

“MOU” Y LA LECCIÓN DEL INTER CAMPEÓN. Vergüenza “Pincha” (no sabemos perder, miremos al Bayern). Milito quedaba “arafue” de no mediar la orden de Julio Humberto I de Viamonte. Argentina CANDIDATO.

Noticias | Pipo Rossi | 23-05-2010

Si Argentina consigue la convicción defensiva y la confiabilidad de los equipos que conduce Mourinho, podemos acrecentar nuestra idea de volver a ganar una copa del mundo.
En una sola jugada quedó desacomodado el Inter en sus 90 minutos finales contra el Bayern. Fue al minuto de comenzado el segundo tiempo cuando Julio César se quedó con un mano a mano.
El Inter defiende como defendían los equipos de Bianchi. Aquel Vélez, que tampoco pasó la mitad de la cancha en el Morumbí, y se quedó con los penales en la final de la Copa (creo que con el San Pablo), y como todas las versiones de Boca, incluida la nada sutil (pecaminosa para el “Menottismo Ilustrado”) de no doble, sino triple cinco.
Cómo un equipo que tiene individualidades como Maicon, Zanetti, Cambiasso, Samy E eto, el holandés Snajder (no estoy seguro de que se escriba asì, pero no tengo ganas de verificarlo, suena así, “sifisant”, on francés); con la potencia goleadora de Diego (“el Diego de la gente” le dijo Mariano en la transmi de Fox que tuvo en éste y otro detalle mientras elogiaba a Cambiasso “a algunos jugadores hay que verlos en la cancha, no en el living”, teléfono para el barbado conductor) Milito y con un tècnico capaz de convencer a estrellas absolutas como el camerunès que solía jugar de 9, convencerlo de ideas como transformarse por ejemplo, literalmente, en un marcador lateral bis cuando hace falta o resignar su posición natural, es decir, el detrimento personal en aras de la mejora colectiva (Milito queda casi siempre de 9 y Samy a un lado o al otro); ¿cómo un equipo asì?, me pregunto, que le hace 3 (t-r-e-s) goles en el partido de ida al Barça, el mejor equipo de los ùltimos años del mundo, y le clausura todos los caminos en el partido de vuelta, elimándolo en el Nou Camp, ¿cómo, insisto, puede ser considerado “despreciable”?
El grupo de jeropas ilustrados que adhiere al menottismo se come de a cinco goles en su propio campo al tiempo que Mou lleva ocho años (ocho años, casi los mismos que River lleva haciendo “sapo” en el ámbito internacional), sin perder como local. Ora con el Chelsea, ora con el Inter.
Pero el sucesor de GOFA (Gran Oráculo del Fùtbol Argentino), y sus adláteres llenos de envidia y resentimiento, plantean: “son horribles”.
Mueven a risa.
Pero allá ellos.
Tienen todo el derecho del mundo a pensar y opinar. La sospecha es que lo hacen, como dijo Verón, desde el lugar del que se queda adentro con la frustración de no haber podido ganar algo importante. O algo, al menos, aunque sea menos importante. “La tienen adentro”, diría el obeso impostor.
Si Argentina consigue un funcionamiento colectivo parecido al del Inter, repito, puede que se vuelva merecedor del màximo halago en Sudáfrica.
Tiene con què (jugadores).
La otra parte de la conducción es la que está en duda.
La que eligió a Garcé por encima de Zanetti.
“Son decisiones”.
O que estuvo a punto de desbarrancar poniendo a otro “cómplice” (Lavezzi) en lugar de Milito.
Lo frenó Grondona.
Lo confesó Maradona al final de esa tarde en la que entregó los 23 nombres, a bordo de su minicuper: “al que más me costó sacar fue a Lavezzi”.
Es que no lo sacó él.
Lo sacó Julio.
Cosa que jamás se admitirà en público, como corresponde.
Milito, igual que Cambiasso y Zanetti, estaba afuera del mundial 72 horas antes de producir la más fenomenal actuación de su vida en el Bernabeu.
Tanto Garcé como el Pocho Lavezzi tienen un perfil que se entiende a la perfección con el tècnico. Será por la profundidad del pensamiento?. O por su apego al deconocimiento de las normas?.
No Cambiasso, menos Zanetti (serio, responsable, al mando de una fundación que se ocupa de los pibes sin posibilidades, tipo de irreprochable conducta DENTRO y FUERA de la cancha: nadie más alejado al “modelo” Maradona que Zanetti), y tampoco Milito, preferido de Messi (por encima de Higuain y Tévez).
“Lo veo FRÁGIL”, le dijo Maradona a Niembro a propòsito de Diego Milito.
“Al que más me costó sacar fue a Lavezzi”, despuès de la lista.
En medio, Julio tachó y agregó, de puño y letra.
Luego el paso a las computadoras borró todo registro de la “intervención”.
La otra imposición fue Palermo, pero sin resistencia del “conductor”.
Es inminente.
Estamos casi con un piè en el avión.

VERÓN, VERÓN…
El “Pincha” se quedó afuera por el irredento idiotismo de un grupo que le llenó el área chica de humo a Orión. Just in Argentina.
Los hinchas del equipo local, que ganaba bien y se clasificaba para las semis de la Copa, conspiraron contra las posibilidades propias y… dejaron afuera a Estudiantes.
Quizá con buena luz, tampoco Orión conseguía sacarle esa pelota a Giuliano.
Pero es algo que no podremos saber jamás.
Apostó a los dos frentes Sabella (¿ó fue Verón?). Porque quien manda es la Bruja. Sabella solo consensúa. Y saben què?. Creo que está bien. Apostaron a los dos frentes y no les dió el físico. Se notó. Aunque también hubo “equívocos populares” (ya mencionados), y errores puntualmente personales (Verón en la expulsión con Central) y el escándalo post-eliminación.
El caso Verón-Sabella-Estudiantes, es análogo al de Boca y al de todos aquellos equipos en los cuales haya lìderes de ese pinè. Del mismo modo en Boca hay que consensuar con Riquelme por encima de todo y, quizá con Palermo. ¿Qué creen ustedes que habrá de hacer el genial Bichi Borghi (ese sí, genial como futbolista, y genial como conductor… allí sí se “vió” la mano del que conduce, en Argentinos digo) respecto de este tema?.
Lo imperdonable es lo de Desábato.
Le sale el pendenciero “nac & pop” que tanto nos enorgullece.
Digámoslo claramente: somos horribles (no quiero ponerme en el púlpito), cuando perdemos.
Había que bancarla.
En lugar de cabecer a Abbondanzieri de atràs, había que ir a decirle a los que prendieron bengalas: “oigan, idiotas, nos acaban de dejar afuera”.

EL CABEZÓN, EL CABEZÓN…
Van Gaal no fue campeón del mundo como jugador.
Mou tampoco.
Arrigo Sachi menos. Ni siquiera fue jugador. O si lo fue, como le dije al pobre Oscar, lo fue de un equipo como River Plate de Bell Ville, en cuya primera jugué en el año 78, antes de cumplir los 15. Liga del interior del Interior. Para el Bell jugaba la “Quecona” Merlini, el diez tapado eternamente por el Bocha en Independiente. Él, Quecona, era un crack. Yo, un cuatro que le pegaba hasta a la madre. Él siguió jugando, yo me fui a la Universidad. “Son decisiones”.
River de Bell Ville juega con la camiseta de Boca. Es un caso único en la Argentina y, supongo, en el mundo: llamarse de una forma y vestir con los colores de su contrario.
La historia está relatada en un viejo Gráfico. Mitad de los fundadores eran de uno y mitad del otro equipo de la Capital. Allanaron las diferencias de ese modo.
Sigo.
El pobre Oscar fue campeón de todo, como jugador.
Es la prueba viviente de que una cosa (ser un fabuloso futbolista), no habilita, automáticamente, a serlo como entrenador.
Ruggeri fue un fiasco como entrenador.
Y ha quedado afuera.
Y por eso está dolido.
Y dice cualquier cosa.
Pobre.
La tiene (a la frustración de ya no ser), adentro.
Pero no me digan que no resulta divertido. Porque si algo asegura este cuerpo tècnico, del que Ruggeri es “ayudante de campo moral”, es el entretenimiento.

ARGENTINA, a pesar de Todo (s) los que Conducen (de afuera), es Candidato.

Noticias | Pipo Rossi | 20-05-2010

LA SANGRE no llegó a río. Maradona incluyó a Milito en la lista mundial. Se convenció o lo convencieron, finalmente, de que era una locura dejarlo afuera.
Atrás han quedado las especulaciones.
¿Atrás han quedado las especulaciones?
De hecho no.
El programa en Del Plata abre hoy (dia post-oficialización de la lista), charlando con Antonio Mohamed a propòsito del GRAN TAPADO que tuvo la lista: el Chino Garcé.
La explicación que parecen encontrar está en sus dotes en el vestuario.
También se habla de su “ser tiempista”, o de sus capacidades para anular al jugador más alto de los rivales que enfrenta.
Quizá nos llevemos una inmejorable sorpresa durante el mundial.
Ojalá.
Quizá Garcé explota, como Messi.
Existe, efectivamente, un plan para jugar el mundial, a caballo de los nombres que acaba de confirmar Maradona.
Un plan simple.
Si el sábado próximo en Madrid Zanetti (16 años de titular, capitán desde el 98, 12 títulos) y Cambiasso (desde que llegó en el 2004 salió siempre campeón), la rompen y ganan; repito: la rompen y ganan, porque pueden romperla pero si pierden, quedará en la nebulosa la discusión, si salen campeones de Europa, acaso contribuyan un poquito a la discusión.
Pero volviendo al plan simple.
Una defensa férrea, férrea. Defensor que pasa la mitad de la cancha cae en un foso; una mitad de la cancha bien equilibrada; mucha batalla, mucho sacrificio pero mucha tècnica. Tècnica y batalle en dosis exactas.
Y arriba Argentina tiene a Messi.
A Milito.
A Higuain.
A Téves.
Tiene también al yerno, es verdad.
Pero cabe suponer que el yerno no será primera alternativa. Antes bien, pareciera que incluso Palermo estará entre las prioridades, si de milagro se necesita.
Argentina tiene un poderío ofensivo en teoría, que nadie posee. Ni siquiera Brasil con Robinho, Nilmar, Luis Fabiano y Grafitte, ni España, con NAVAS, silva, TORRES, Llorente, PEDRO y Mata.
Ellos (los más candidatos España y Brasil, NO TIENEN lo que tiene Argentina).
Entonces…cabe suponer, cabe afirmar, que Argentina es candidato.

GRACIAS BICHI, GRACIAS ARGENTINOS! (Gracias “Pincha”, gracias “Tomba” y gracias también Independiente.

Noticias | Pipo Rossi | 16-05-2010

El campeonato terminó de la mejor manera posible. Salvo, claro, la estupidez de los estúpidos (que terminan reventados a palos por la Policía y muertos de frío por el agua, pero dejando claro que son bien “machos”, che…).
El campeonato terminó con Central ganándole un punto al Pincha Corazón que, a la postre, le costó el campeonato a los de Sabella. Así de contundente fue ese empate de visitante logrado por los rosarinos que habrán de verse las caras ahora con All Boys, que la Bruja tomó nota del tamaño macanazo que se había mandado cuando metió ese “brazazo” que no llegó a ser codazo a Rivero en una jugada intrascendente.
Está claro que Estudiantes, tremendo equipo, pudo darse el lujo de prescindir de su jugador fetiche para entregar una clase de eficacia en el cementerio de los elefantes.
Boselli que terminó goleador, apareció en el último partido aunque su tríada personal terminara sirviendo solo para festejar el segundo puesto.
La fiesta estuvo en Parque Patricios y sigue en La Paternal.
El “Bichi” supo construir un equipo -cuarto duro, cuarto confiable, cuarto efectivo, y cuarto vistozo- impecable. Que perdió solo dos partidos: con los mendocinos y con los de Falcioni, el más efectivo de la temporada.
Pero ganó los que tenía que ganar. Ganó dos finales que, con toda certeza, lo despositan en la historia: ese 4-3 con Independiente y el último, aún con nervios, aún tirado atrás, aún enfrentando el temor que significa estar tan cerca de la Gloria.
El “Bichi” Borghi desdramatiza.
Pero desdramatiza en serio.
Con las palagras y con LOS HECHOS.
No hay “verso” en Borghi.
Cuando le dice a Pavlovich ¿”tenés ganas de jugar”?, y le arranca una carcajada un instante antes de que el ex Ñuls juegue, quizá los próximos 15 minutos más importantes (en su top-five personal), de su vida en una cancha de fùtbol. Entra con la sonrisa de oreja a oreja.
Desdramatiza el Bichi cuando dice: “si quiero huevos pongo 11 gallinas”.
Y no se desdice en los hechos.
No termina a puteada limpia contra adversarios, árbitros, hinchas de otros equipos, o jueces de línea.
O sea, lo que dice, lo hace.
O al menos lo intenta.
O, finalmente, se queda “chito” la boca y se la aguanta.
Mezcla en dosis parecidas talento con esfuerzo en su equipo. El “colectivo” es siempre más importante que el “individual” en su tesis de juego.
Por eso es tan importante el negro Sabia revoleando un adversario como entrando con pelota y todo al área y arco contrario, de bestia nomás.
Por eso es capaz de convencer a Oberman de que aporte como un extraño “carrilero”, ora por izquierda, ora por derecha o que juegue de “siete” llegado el caso.
Por eso es capaz (“locura” lo llamó Calderón), de convencer al dolido veterano de que se retire en la cancha. Y “Caldera” juega -y gana- “Su” campeonato.
Por eso el Chuco Sosa se cansa de hacer goles de todos los colores, en todos los partidos importantes y, además, corre a los adversarios.
Defiende, el Chuco.
Todo eso produce el Bichi, luego de ganar 4 (cuatro, c-u-a-t-r-o) campeonato en Chile como tècnico.
Sin declamar que el juega “el fútbol que le gusta a la gente”.
Juega el fùtbol que puede, con la estrategia que el partido requiere, con los hombres que dispone, poniendo el esfuerzo al servicio del talento y viceversa.
Esto, que parece un juego de palabras, es lo que se ve en el equipo de Borghi.
En éste Argentinos. Repase: el esfuerzo al servicio del talento y el talento al servicio del esfuerzo.
No es cháchara.
Es fùtbol.
No es discurso.
Es juego.
No se trata de palabrerío que las puteadas terminan arrasando.
Son puntos.
De local (contra Boca ó Independiente), ó de visitante (contra Estudiantes, Central, o Huracàn).
Son finales ganadas.
Son campeonatos ganados.
Qué placer poder salurdar a éste Argentinos Campeón.
Qué placer poder decir: Bichi, te lo ganaste en buena ley.
Y gracias por semejante humor en los momentos límites.
El fùtbol en serio -no el fulbito declamado- te lo agradece.

MARADONA, “partero” del Poder (con mayúsculas) de Grondona. GRONDONA (padre e hijo-s), “parteros” de Diego, Gran DT. Messi, en manos del Neo-conductor Verón. La lista: “agua tibia”.

Noticias | Pipo Rossi | 13-05-2010

Aclaremos una pequeña cuestión de entrada. Grondona le debe su inmenso poder a Diego Maradona de modo principal. Hubiese sido muy complejo para Julio Humberto I de Viamonte, permanecer en lo más alto del Poder del Fútbol, y por ende, en lo alto del Poder Político en la Argentina, si Maradona no encabezaba el gran triunfo del 86, y el subcampeonato del 90, en Italia (haremos, más abajo, para el que quiera quedarse un ratito más, un little flash-back de esos buenos no tan viejos tiempos).
Grondona es el último sobreviviente que queda en piè (con el poder vivito y coleando), que comenzó a mandar durante la Dictadura.
Curiosamente o paradójicamente, o para nada ambas cosas, el Gobierno de CFK, aplica al negociar con él, la “doctrina Solá”, esto es, hacerse el boludo.
Grondona sobrevivió a todo, hasta ahora.
6, 7, 8, el programa que desde la tevé pública nos cuenta las costillas a todos los que andamos por el mundo, obvia, por obvias razones, a algunos periodistas deportivos y a Julio Humberto, the boss.
De no ser por Maradona, Alfonsín primero, y Carlitos el riojano, se hubieran deglutido a Julito.
Pero apareció Diego. Diego, primero que Bilardo.
Diego fue, claramente, más importante que Bilardo desde dentro de la cancha, que el Narigón desde fuera de la línea de cal. Ese es, para mí al menos, el orden de los factores. El producto final es conocido.
Y hubo, claro, un equipo. Un equipo que “apareció” durante la disputa del campeonato. No antes.
Éste es el detalle que Maradona piensa, cual fetiche.
Encontrar el equipo a partir del partido con Nigeria.
Ya está claro el “perfil” del equipo. Veremos qué resultado da. La “polémica” se relaciona más con el dolor de los que quedaron en el camino (Le Cocó y su cuerpo tècnico) que a los nombres.
Cambiasso y Zanetti como únicos “reclamables”.
Poquito, si uno lo compara con nombres de otro tiempo: Ramón, el mismo Diego en el 78, Caniggia, Verón, Riquelme, o Redondo, según la subjetiva mirada de Passarella, Bielsa el Loco del Campo, Pékerman, o Bilardo mismo.
No hay polémica en relación con los nombres.
La habrá, seguramente, con el devenir del juego.
Será tarea de otros, recopilar testimonios de la historia que condujo a Maradona como tècnico.
Se ha contado en éstas páginas.
Se ha contado en la web de Fox.
Se ha cronicado en c5, en Fox tv, o en Radio del Plata.
Comienza a aparecer el testimonio (y la contradicción de intereses y pareceres) de los propios protagonistas.
Imperdible Román cuando dice “ojalá no me obliguen a contar la verdad” (“su” verdad, respecto del seleccionado).
Volviendo al pàrrafo inicial para continuar charlando de aquel pedido hecho dos columnas atrás antes de la irrupción de Le Coquito (con todo afecto, Alfito Basile), Grondona es deudor de Maradona. Y Maradona también es deudor de Grondona.
Uno ha sido funcional a los intereses del otro y viceversa.
En medio del “cambalache futbolero”, están los jugadores. Del mismo modo que observo que Cappa fue más importante que el grupito de pibes y no tan pibes de Huracàn que terminaron segundos detràs de Vélez, creo que Messi, Higuain, Milito y Verón (por nombrar a solo cuatro), serán más importantes que Maradona si la cosa sale bien en el mundial.
Estoy convencido (salvo que los hechos, allá, me demuestren lo contrario), que de conseguirse algo (el título, ojalá por los hinchas argentinos), será “a pesar de Maradona” y no gracias a él.
No habrá que como un dato menor, la “logística” de Julito.
La próximo es un flasback de Italia 90, la última vez que hubo teléfono gratis desde un mundial.

LE COQUITO, Diego, los “conspiradores” y todos los demás.

Noticias | Pipo Rossi | 11-05-2010

A ver: nunca es triste la verdad, lo que no tiene es remedio.
Me dice el compañero Doman si es “oportuna” la declaración de Alfito (Le Coquito) Basile.
¿Hacía falta?
¿Era necesario?
¿Es el momento?.
Hace unos días le pregunté a Marcelo Gantman si podía “colgar” una opiniòn de su blog respecto de Cappa (el tema era medio viejo, pero aproveché consultarlo porque estaba en pleno debate la “cuestión Dubai”, verdadero motivo de mi meil a Marcelo); además de “prestarme” el texto con toda generosidad, me dió un título descriptivo del modo de relacionarse que tienen los protagonistas en torno al seleccionado: y cuando digo todos, digo TODOS. Los dirigentes, los hijos, el Cuerpo Técnico. “El caos cómo método”, me dijo Marcelo.
El caos como método.
Recordé haber utilizado “la especulación cómo método” en relación a algunos planteos futboleros de otros tiempos (quizá el Boca de Bianchi, quizá alguno de los dirigidos por Mourinho); pero lo cierto es que el “affaire Dubai”, sumado a todo lo desandado por Basile, Diego and demais, dejaba al pelo aquello de “el caos cómo método”.
Volviendo a la oportunidad de lo expresado por Le Coquito en Twitter, su dolor de hijo, digamos.
Hice lo elemental: llamarlo y consultarle si éra él ese “Alfio Basile Jr”, o si alguien se había apoderado de su identidad.
Ratificó, salió al aire y dijo, con voz presente.
Y eso es todo.
Nada grave más allá de los analísis.
Podemos hacer cualquier cosa con el pasado, excepto cambiarlo. Y si para Basile y Cía, incluyendo el dolor de su hijo, el pasado incluye una “conspiración”, no habrá oro en el mundo capaz de quitar esa sensación.
Hace bien Maradona en contestar lo que contestó.
Acaso porque el deté lo hace en el marco de lo que pedimos hace apenas una semanita, en relación a la cuestión Dubai: ocuparse del seleccionado y del equipo, que lo que se viene no es ni más ni menos que la posibilidad de ser, otra vez, campeones.
Pero nadie puede impedir el derecho al decir.
Ni a Maradona.
Ni a Basile.
Ni a Le Coquito.

DIEGO, en serio, RELÁJESE Y GOCE.

Noticias | Pipo Rossi | 06-05-2010

Maradona pare, afloje.
Su siempre violentado Julio Grondona lo puso al mando, lo “resucitó” su violentado Grondona.
Relájese, dirija, y gane el mundial.
Le van a llover los contratos. Y agradezca que lo suyo no se parece, ES un milagro.
Pare con la histeria Diego.
En serio. Sabemos que su ex mujer, que sigue velando por Ud., por sus intereses comerciales, le había conseguido un contacto maravilloso en Dubai, para jugar ese partidito.
Quinientos mil dólares (ahora, previo al juego) y “Clínicas” en las que Ud. será un verdadero Dr. en Fútbol, después del mundial seguirán vigentes si Verón, Messi y el resto de la muchachada no son malogrados por su malhumor, por su soberbia, por su, al fin, tontería.
Además de los 350.000 de la moneda norteamericana para el Cuerpo Técnico y la empresa Santa Mónica, acercada por su gente y la organización que comanda el hermano de Heinze, algo parecido a su representante, más su ex, más su mano derecha Alejo Mancuso.
En lugar de enojarse con Grondona, sea agradecido. Grondona, el violentado siempre por Ud., Bilardo, reducido a un 4 de copas por Ud, son los tipos a los que más le debe.
¿Lo tiene claro a esto, Diego?
En lugar de aflojarse, de sonreír, de planificar con los muchachos lo que puede ser otra verdadera maravilla, un negoción genial para Uds, y una alegría inconmensurable para millones de argentinos que no llegan a fin de mes, usted se pone como una loca histérica porque le bajaron el partido con Dubai que le organizó La Claudia.
Pare Diego.
Afloje.
Relájese.
Goce.
Disfrute.
Tiene tarea por delante.
Tiene a la mejor versión de Messi.
Tiene a Verón, conductor de conductores.
Tiene a Julio Humberto I por arriba.
Al narigón Bilardo por debajo, por el costado, por donde quiera.
Tiene a un pueblo futbolero y hasta una iglesia.
Todos a su entera disposición.
Todos poniendo la mejor cara y lo mejor de sí para que Ud, no se auto-aniquile.
Y para que, como dijo alguno, “el mito no baje a la tierra”.
Pero hay una parte que la hace Ud. ó no la hace nadie, Diego.
Baje. Afloje. Disfrute. Crease a Ud. mismo cuando declama acerca de la camiseta del seleccionado, ese bien inapreciable para Ud, por encima de cualquiera.
Y olvídese de Dubai. Gane el mundial y se hartará de ir a Dubai.
Los hinchas del seleccionado esperan de Ud grandeza y heroismo, inteligencia y compromiso.
Los negocitos menores son solo eso, negocitos menores y, le garanto, no quedan en la historia.