Al momento de escribirse éstas líneas, hay quienes aseguran que desde “las máximas alturas del Poder”, se pide por Maradona.
Quizá quieren tener “al loco de nuestro lado”.
Recuerdo alguna definición de la Secretaría de Estado norteamaricana refirièndose a Batista, el ex dictador cubano echado del poder y del gobierno por los barbudos de Fidel. Sobre él decían: “es un hijo de puta, pero es NUESTRO hijo de puta”, justificando cualquier atrocidad.
Lo mismo para el “mal bicho” trasandino.
Sin llegar a semejante nivel de perversidad en los personajes, de allí lo de la casa de los locos Adams, puede que desde algùn lugar se piense que es un mal menor tenerlo “adentro” del sistema, alquilado y con un buen sueldo mensual, a que se repita el “síndrome Ruggeri”, un tirabombas capaz de expresar cualquier barbaridad que sirva para extorsionar al inmenso poder de Grondona.
Personalmente creo que si el arma de la que disponer algún grupo para ejercer presión es Ruggeri, más que miedo, a lo que mueve es a la risa.
Pero, como se trata de vanidades e intereses, mejor estar preparado.
Lo único que planteo, desde aquí, humildemente, es que no nos pidan (o no me pidan que los tome en serio si el “operativo retorno” finalmente se concreta).
EL PASTORCITO MENTIROSO.
Conocen la fábula, imagino. Sino, por favor escúchenla, léanla, es deliciosa. Cuando al final el personaje se encuentra al borde del abismo, cuando su omnipotencia se esfuma, cuando finalmente dice la verdad, nadie le cree, harto ya el mundo de sus mentiras. De sus falacias. De sus imposturas.
Primero nos ocuparemos del “acting” y de los malos intérpretes. Los arrastrados del entorno del d10s repiten cual loros: “la suerte de Bilardo estaba atada a la de Maradona. Si cumple su palabra, debe irse”. Pleno de goce lo repite la plataforma de medios que descubrió, junto con Maradona, que Grondona miente. Advirtieron la maldad de Julio Humberto un instante después de perder los Derechos de Televisión. Antes fueron –cómo mínimo- sus cómplices (si es que todo lo que dice el Gran Impostor es cierto). Con Bilardo la bronca es personal, ni siquiera de negocios. Voluptuoso contraste entre el “dolor” en la lectura del comunicado y el gestito henchido de soberbia al lado de Chávez (quizá los 600 mil dólares que pagó el cómico caribeño le permitieron hacer una pausa en el “duelo” post 4 a 0).
La conducta de Bilardo no es reprochable por traición. Lo es por pusilanimidad. Bilardo no hizo porque, simplemente, lo “forrearon”, lo “ningunearon”, no le dieron bola en absoluto. Hicieron de él un lamentable y esperpéntico 4 de Copas. Aún así, se quedó. ¿Cómo un Nadie puede traicionar?. Maradona olvidó que el único que estuvo a su lado cuando el menemismo lo expuso en el 91 desnudo y drogado, fue Bilardo. El único. Ni Ruggeri, ni Signorini, ni Enrique. Bilardo condujo aquel auto con él derrumbado detrás a la salida de la Comisaría porque fue el único que se presentó ante las autoridades. Ni su mujer, ni las putas, ni los travestis. Ni la “Maldita Policía”, ni los jueces garantistas, ni las Abuelas de Plaza de Mayo. Ni los pibes chorros. Ni Guillote, en noeconverso que intenta congraciarse otra vez con el ídolo como plan B, si no agarra viaje el mundo futbolístico con Charles Lucky Bianchi. Bilardo puso la “raca” para sacarlo de aquel “tocuén”. También olvidó que Grondona pagó todos y cada uno de sus tratamientos contra las adicciones haciendo caso de los ruegos de su ex mujer Claudia porque se habían quedado sin un peso. Oportunamente olvidadas tales cuestiones en el tiempo por el Mito qui Parla.
Vienen tiempos interesantes además del eventual Sabella, el candidato más factible en diciembre. Quizá asistamos a un posible acuerdo Maradona-Clarín (vía contrato con Adrián Suar), u otro entre Maradona-Vila-Manzano para apuntar a la cabeza de Grondona por intereses concretos. Imaginen a Maradona con 30 puntos de rating en el 13 o con 10 en América. Descarto Telefé (puede haber más “Susanas”, sí), porque no tienen sus dueños un proyecto para apoderarse de la AFA o quedarse con los Derechos de Tevé. Imaginen la lucha que vendrá. Imaginen al Ministerio de Propaganda (como certeramente observó Pepe Eliaschev en una de sus columnas), haciendo precario equilibrio entre el “Grondona-hombre-de-la-Presidenta” y “Maradona-ídolo-amado-aliado-al-Grupo-de-Constitución-ó-al-de-Palermo-amigo-hasta-ayer-enemigo-a-partir-de-hoy”. En medio de todo esto las verdades futboleras que seguimos persiguiendo aquellos que no tenemos 200 mil dólares para pagar por una entrevista para saber porque los alemanes nos rompieron el “tujes” con baile incluido.

